Category Archives: Trabajo Garantizado

Críticas a la Renta Básica Universal desde la izquierda

Artículo publicado en La Marea el 30 de enero de 2017

Las críticas que recibe la Renta Básica Universal suelen provenir de la derecha ideológica y se suelen centrar en la viabilidad de su financiación (“no hay suficiente dinero para aplicar la medida”) y en sus implicaciones éticas y morales (“no es justo que alguien que no trabaje reciba un ingreso”). Algunos incluso han ido más allá y sin sonrojarse han convocado francotiradores para controlar el “efecto llamada” que supuestamente provocaría una RB sobre personas residentes en otros países. Todas estas críticas son bien conocidas (porque son las que predominan en los medios de comunicación de masas) y son –además– fácilmente refutables: está suficientemente demostrado que hay capacidad de sobra para financiar la medida; las personas que no reciben un salario están en esa situación porque no encuentran un empleo y no porque no quieran trabajar (amén de que sí suelen realizar muchos trabajos, pero no remunerados); y el efecto llamada no sólo es fácilmente controlable administrativamente sino que además no hay evidencia de que se haya producido en experiencias relativamente similares.

Pero las críticas desde una aproximación de izquierdas desgraciadamente no son tan conocidas, y –quizás debido a ello, por haber existido poco debate al respecto– no son tan fácilmente refutables como las anteriores. En este artículo pretendo resumir las críticas más importantes que se enarbolan desde este lado del espectro ideológico. Read more »

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Debate sobre el futuro del trabajo

Vídeo del debate sobre el futro del trabajo en el que participé junto con Jorge Moruno

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Trabajo Garantizado: aplicación en entidades locales y/o autonómicas

Publico a continuación el artículo que escribí para el número 4 de la Revista Pensar desde Abajo (capítulo 1.5, página 125) en el que abordo la aplicación de Trabajo Garantizado en ayuntamientos y comunidades autónomas.

A pesar de que la medida está pensada para que sea aplicada desde el ámbito estatal (aunque con gestión descentralizada en los ayuntamientos o comarcas), hay margen para llevar a cabo políticas de Trabajo Garantizado desde los municipios y las comunidades autónomas. Para ello, la mejor opción de financiación consiste en recurrir al instrumento de los créditos fiscales transferibles, que otorgan un margen extra de política fiscal a ayuntamientos y autonomías, y que tan buenos resultados ha dado en las diferentes experiencias nacionales e internacionales conocidas, tanto históricas como coetáneas. No obstante, de forma paralela al uso de créditos fiscales transferibles o de forma autónoma al mismo, existen mecanismos consistentes en redistribuir el gasto y en reformar determinadas figuras impositivas que otorgan a los distintos entes locales y autonómicos mayor capacidad de financiar nuevos empleos en línea con los principios y características del Trabajo Garantizado

Trabajo Garantizado: aplicación en ayuntamientos y autonomías

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Entrevista sobre Trabajo Garantizado: “Si tenemos dinero para rescatar bancos y para corruptores, tenemos también dinero para crear empleo.”

La entrevista que me han hecho en Linea36 sobre Trabajo Garantizado se puede leer aquí.
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Defensores de la Renta Básica Universal, bajad al mundo real

Tres miembros de la Red Renta Básica han publicado recientemente un artículo en el que comienzan criticando las propuestas de Trabajo Garantizado (TG) y Renta Garantizada (RG) para acabar contraponiendo a las mismas las supuestas virtudes milagrosas que tiene la Renta Básica Universal (RBU). Tras leer el artículo he de decir con toda sinceridad que me invadió una sensación de tristeza. Pero no por el hecho de no compartir los argumentos allí esgrimidos ni porque los mismos no fuesen respetables, sino porque llevamos más de un año con este debate (algunos muestras pueden encontrarse aquí, aquí y aquí) y pensaba que había algunas cuestiones superadas (tanto por parte de los defensores de la RBU como por sus detractores), pero veo que desgraciadamente no es así.

No es mi intención volver a repetir aquí todo lo que pienso de la RBU, porque creo que mi opinión ha quedado suficientemente bien plasmada en muchos artículos, actos y debates. Quien quiera conocer por qué pienso, por ejemplo, que la RBU supondría una subvención encubierta para muchos empresarios y por qué provocaría la destrucción de bastantes empleos y riqueza le sugiero leer este artículo. Aquí abordaré otras cuestiones. Por un lado, responderé a las críticas –en buena parte desatinadas y por lo tanto muy fáciles de refutar– que los autores del citado artículo le dedicaron al TG; y por otro lado, a explicar por qué están profundamente equivocados al considerar que la RBU tiene más ventajas que la RG, cuando en realidad no tiene por qué haber prácticamente ninguna diferencia entre ambas medidas. Read more »

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Ya a la venta el libro sobre Trabajo Garantizado en castellano

¡Ya a la venta el libro sobre Trabajo Garantizado que hemos escrito varios economistas y laboralistas! Si queréis conocer a fondo esta interesante y necesaria política económica y su materialización en la economía española, no dudéis en haceros con él. Podéis acceder a la web de la editorial pinchando aquí.

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Cómo aplicar el Trabajo Garantizado en ayuntamientos y autonomías

Artículo publicado originalmente en Andalucesdiario.es el 3 de mayo de 2015

La proximidad temporal de las elecciones municipales y autonómicas ha hecho que muchas personas se pregunten si sería posible poner en marcha una política de Trabajo Garantizado (TG) en las administraciones locales y autonómicas. Una pregunta muy pertinente teniendo en cuenta la mayor probabilidad de que en estos comicios determinadas fuerzas políticas transformadoras logren cotas de poder notable en ayuntamientos y comunidades.

Para abordar esta cuestión es importante tener en cuenta que la política económica de Trabajo Garantizado ha sido teorizada para aplicarse desde la administración estatal. A pesar de que la gestión de los nuevos empleos correría a cargo de las administraciones locales, está pensado que sea el Estado quien financie los salarios de los trabajadores garantizados. Esto es así porque el Estado es al fin y al cabo el ente administrativo más potente en términos de captación de recursos fiscales y financieros, de forma que el gasto dedicado a Trabajo Garantizado puede ser el máximo que posibilite la riqueza de la economía en cuestión; y también porque permite compensar algunos desequilibrios económicos que se producen a nivel regional (algunas regiones son más ricas que otras y por lo tanto el potencial de sus políticas de gasto difieren entre sí).

Desgraciadamente la legislación española concede márgenes fiscales muy reducidos a las administraciones locales: desde un ayuntamiento no se pueden crear nuevos impuestos y apenas se pueden modificar las figuras impositivas existentes. En el caso de las comunidades autónomas este margen es mayor, porque tienen autoridad para aprobar nuevos impuestos y modificar sustancialmente los que ya existen. No obstante, las posibilidades para aplicar en condiciones óptimas un Trabajo Garantizado siguen siendo limitadas a nivel autonómico, especialmente en comparación con el ámbito estatal. Y si se quisiese cambiar esta situación y dotar de mayor poder fiscal a estas administraciones, sería necesario hacerlo desde la legislación estatal, de forma que nos volveríamos a encontrar con el mismo problema.

Ahora bien, esto no quiere decir que no existan actualmente fórmulas para incrementar el margen fiscal de los entes locales y autonómicos. La más idónea de todas ellas es la de los créditos fiscales.

Un crédito fiscal es un instrumento que concede el sector público a una empresa o individuo para que pueda pagar sus impuestos con él. Por ejemplo, si una empresa tiene que pagar 100 euros en impuestos y tiene en su poder créditos fiscales por valor de 100 euros o más, podrá saldar la deuda con Hacienda recurriendo a los créditos fiscales. La empresa se deshará de créditos fiscales por valor de 100 euros, y al mismo tiempo eliminará ese compromiso de pago. Esto es algo que se utiliza hoy día fundamentalmente para grandes empresas cuando se las intenta compensar por haber pagado impuestos sobre beneficios siempre que no puedan aprovecharse de esos beneficios. Un ejemplos típico es el de una empresa que utiliza parte de sus beneficios para financiar un plan de pensiones privado a nombre de sus trabajadores: a pesar de pagar impuestos por esos beneficios, en realidad no es la empresa quien saca provecho de los mismos. Frente a esta situación, el Estado le concede créditos fiscales para que pueda pagar menos impuestos en el próximo curso fiscal.

Ahora supongamos que el sector público permite que esos créditos fiscales sean transferibles entre agentes económicos, que sirvan para pagar cualquier tipo de impuesto (no sólo el de sociedades) y que parte del salario de los trabajadores del TG sean pagados con este instrumento. Puesto que todos los agentes económicos tienen que pagar impuestos (IRPF, IVA, Impuestos especiales de tabaco, bebida y carburantes, IBI, Impuesto de Tracción Mecánica, Impuesto de Sucesiones, Impuesto de Actividades Económicas, etc), todos tendrían interés en disponer de créditos fiscales, ya que así podrían saldar sus compromisos tributarios. De esta forma, los trabajadores del TG, podrían comprar bienes y servicios utilizando euros pero también utilizando créditos fiscales. Por ejemplo, un trabajador del TG podría ir a un bar y pagar con créditos fiscales ya que el dueño del bar tiene que pagar impuestos y puede hacerlo con ese nuevo instrumento. Pero es que el propietario del bar también podría pagar a los camareros con esos créditos fiscales, ya que ellos también tienen que saldar deudas con Hacienda.

El resultado evidente es que, aunque no se hayan creado nuevos euros, sí que hay más “dinero” en circulación. Por lo tanto, la generación de créditos fiscales funciona en la práctica como una creación de dinero aunque no sea creación de euros. Esto permite a los ayuntamientos y a las comunidades autónomas (¡también al Estado!) tener mayor margen de maniobra fiscal y crear más puestos de trabajo de TG de los que podría crear sin recurrir a los créditos fiscales.

Este recurso no es nuevo: ha sido utilizado por multitud de gobiernos locales a lo largo y ancho del planeta y en diferentes épocas. La primera experiencia fue la del ayuntamiento de Wörgl (Austria) en 1932. En los trece meses durante los que se utilizaron créditos fiscales, el gobierno local pudo incrementar notablemente en un contexto de intensa recesión económica (Gran Depresión) su gasto público con el objetivo de impulsar la actividad económica. El resultado fue un descenso de la tasa de paro en un 25%. Las siguientes experiencias relevantes las encontramos en España durante la Guerra Civil, de la mano de muchos ayuntamientos republicanos, especialmente Alicante, Alcoy, Pedreguer, Orihuela, Villena y Denia. Los créditos fiscales fueron utilizados para poder aplicar política fiscal en unos años en los que la moneda republicana escaseaba debido al conflicto bélico. Durante la misma época otros ayuntamientos franceses y alemanes recurrieron a los créditos fiscales, siempre con el objetivo de incrementar el margen de la política fiscal.

En años más recientes los créditos fiscales han sido utilizados en multitud de ocasiones por gobiernos locales de los Estados Unidos como San Diego, Oakland, San José y Detroit, y con excelentes resultados a la hora de incrementar la inversión pública en un periodo de insuficiencia financiera (convencional).

Una fórmula de financiación similar a la de los créditos fiscales y que también ha sido frecuentemente utilizada es la de la moneda social. La diferencia más importante que existe entre las dos alternativas es que los créditos fiscales son creados por los gobiernos locales y aceptados por ellos para el pago de impuestos, mientras que las monedas sociales son impulsadas por organizaciones privadas sin ánimo de lucro y no son aceptadas para el pago de impuestos. No obstante, muchas monedas sociales han recibido apoyo explícito de los ayuntamientos locales y también de muchas entidades bancarias. Las monedas sociales más importantes son las de Priem am Chiemsee (Alemania) desde 2003, Bristol (Reino Unido) desde 2012, y Toulouse (Francia) desde 2011. En el último caso, el ayuntamiento paga parte de los subsidios de desempleo en moneda social.

La utilización de créditos fiscales (aunque también de monedas sociales) tiene importantes beneficios que van más allá del aumento del margen fiscal. La virtud más característica es que todo ese nuevo dinero creado en forma de créditos fiscales sólo es válido para el territorio en cuestión. Por ejemplo, no se pueden utilizar créditos fiscales de San Diego para comprar productos de Nueva York, puesto que el neoyorquino no paga sus impuestos en la ciudad californiana y no tiene ningún interés en obtener créditos fiscales de San Diego. En consecuencia, las ventas se producirán localmente, impulsando la actividad económica de la localidad o región correspondiente. Se evita así que ese nuevo dinero creado acabe abandonando el territorio, como ocurre frecuentemente con el dinero oficial. La renta y riqueza derivada del uso de los créditos fiscales se queda en casa. Por otro lado, esta fórmula de financiación permite que el impulso en inversión pública no incremente las compras a otras regiones, evitando así que el saldo comercial empeore. Por último, la propia naturaleza de los créditos fiscales hace inviable que puedan ser utilizados para las finanzas especulativas, ya que este tipo de actividades se producen a nivel global. De esta forma se prioriza la economía real frente a la economía financiera.

Ventajas y precedentes que son más que suficientes para que determinadas fuerzas políticas españolas se atrevan en los ámbitos locales y autonómicos a recurrir a los créditos fiscales para, entre otras cosas, poner en marcha políticas potentes de Trabajo Garantizado.

 

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Entrevista televisiva en Tenerife al día sobre Trabajo Garantizado

Comparto la entrevista televisiva que me hicieron en “Tenerife al Día” sobre la propuesta de Trabajo Garantizado

Eduardo Garzón Tenerife al día 23.4.15 from Mírame TV on Vimeo.

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Entrevista en Rebelion sobre Trabajo Garantizado

Comparto la entrevista que me hicieron en la revista Rebelion sobre el Trabajo Garantizado. Se puede acceder a ella pinchando aquí.

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El Trabajo Garantizado como arma para combatir el capitalismo

Artículo publicado en el Nº 282 de la edición impresa de Mundo Obrero marzo 2015

En todas las economías capitalistas existen amplios espacios en los que no opera la ley del valor; es decir, espacios donde la actividad económica no se rige por la dinámica mercantil sujeta a la lógica de la rentabilidad privada. Me refiero al ámbito del trabajo de los cuidados, al del trabajo voluntario, al de los bienes y servicios públicos… Aunque los adoctrinadores capitalistas nos hayan intentado convencer de lo contrario, todos esos espacios forman parte de la actividad económica. La economía es aquello que nos permite vivir mejor; aquello que reporta utilidad al ser humano; aquello que tiene valor de uso independientemente de que tenga o no valor de cambio. Aunque una parte de esta economía invisible le es funcional a la economía mercantil (la de los cuidados) y otra parte le es indiferente (la del trabajo voluntario), existe una que le es directamente contraria: la de los bienes y servicios públicos. De ahí el interés histórico del capital por reducir su volumen y amplitud.

Las experiencias que han buscado fortalecer lo público y con ello debilitar el espacio mercantil siempre se han encontrado una fuerte oposición desde la oligarquía, que en no pocas ocasiones ha recurrido a la fuerza bruta para doblegar, encarcelar o incluso aniquilar a los defensores de los trabajadores y de lo público. Su poder actual sigue siendo desorbitado, lo cual hace verdaderamente difícil proyectar un horizonte en el cual la clase trabajadora pueda salir victoriosa plantándole cara directamente al capital. Quizás por ello en esta lucha de clases haya que utilizar otro tipo de movimientos menos directos pero más astutos, así como las fuerzas bélicas que se saben en inferioridad militar recurren a la guerra de guerrillas para poder combatir a su poderoso enemigo. Quizás por ello en esta lucha de clases haya que utilizar el Trabajo Garantizado. Read more »

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