Desmontando las mentiras de Rubén Gisbert: España no va a quebrar

Hace unos días un youtuber abogado llamado Rubén Gisbert, que tiene bastantes suscriptores y con ideología claramente antiestatal, hizo un vídeo para ponerle fecha a la próxima crisis económica de España, que según él será de deuda pública y estallará en menos de un año. A ver, el vídeo está profundamente sesgado y lleno de errores, mentiras e inexactitudes, cosa que no sorprende porque se ve claramente que sólo le mueve su tirria hacia el Estado, además de que no tiene formación ni conocimientos en economía; debido a eso muchos podrían pensar que contestarle es bajarse a su nivel o perder el tiempo, pero lo que ocurre es que su canal tiene muchos seguidores y desgraciadamente la mayoría se creerán que lo que dice es cierto. Por eso creo justo y necesario desmontar en un vídeo su discurso, porque la mentira hay que combatirla siempre y porque así algunos de sus seguidores podrían detectar las falsedades y conocer una versión más rigurosa y realista de los hechos. Es muy fácil demostrar con datos y solvencia que esa persona está mintiendo con descaro, claramente con la intención de reforzar a toda costa su discurso antiestatal, y espero que si alguno de sus seguidores ve este vídeo le quede claro que no deberían fiarse de lo que dice. Vamos a ello.

El mensaje que quiere trasladar este abogado youtuber es el siguiente: el Estado español gasta muchísimo y si no llega a ser por el apoyo del Banco Central Europeo habría quebrado hace tiempo, pero como ahora este organismo va a ir retirando su apoyo lentamente y aumentando los tipos de interés, pues entonces el Estado entrará inexorablemente en bancarrota, concretamente en menos de un año. Vamos a ir analizando paso a paso lo que comenta.

“España es un país que gasta más de lo que produce”. Esto no sólo es falso sino que es un completo disparate; ningún Estado gasta más de lo que produce porque eso no tiene ningún sentido: el Estado español gastaba en 2019, antes de la crisis del covid, el 42,1% de todo lo que producía, medido por el Producto Interior Bruto, y en el año 2020 con la pandemia aumentó al 52,3% porque hubo más gasto pero sobre todo porque se produjo menos; y esto es muy parecido en todos los países, la proporción del gasto público sobre lo producido fluctúa entre el 30 y el 60% aproximadamente, pero jamás supera el 100%; así que no, el Estado español no gasta más de lo que produce, sino aproximadamente la mitad.

Seguramente él estaría pensando en el déficit público, pero eso es que se gasta más de lo que se ingresa, no de lo que se produce. Debería controlar los términos económicos antes de hacer un vídeo sobre economía. En cualquier caso, y para su sorpresa, esto de gastar más de lo que se ingresa es algo que le ocurre a la inmensa mayoría de los países, y en pandemia a todos sin excepción. En el año 2020 todos los Estados del mundo gastaron más de lo que ingresaron. Y en el resto de años lo suele hacer en torno al 80% de todos los países del planeta. Así que no parece muy reseñable señalar que España tiene déficit público a no ser que quieras manipular la información, claro.

Pero sigamos.

“España es un país que gasta más de lo que produce, y para cubrir esa diferencia el BCE nos presta dinero, a un tipo de interés 0”.

Esto es sencillamente mentira, básicamente porque el Banco Central Europeo tiene prohibido en sus estatutos, concretamente en el artículo 21, prestar dinero a los Estados miembros. Leo literalmente: “queda prohibida la autorización de descubiertos y la concesión de otro tipo de créditos por parte del BCE o de los bancos centrales nacionales en favor de instituciones u organismos comunitarios, Gobiernos centrales, autoridades regionales o locales u otras autoridades públicas, organismos de Derecho público o empresas públicas de los Estados miembros”. Y para darse cuenta de esto no hay que saber de economía, simplemente leer unos estatutos.

Ahora bien, lo que sí es cierto es que gracias a los programas de compra de activos del Banco Central Europeo iniciados hace ya casi 10 años la prima de riesgo de España y del resto de países está controlada y por eso la deuda pública no da problemas, como expliqué con detalle en este vídeo en el que hablé de expansión cuantitativa. Pero eso no es que el Banco Central Europeo esté prestando dinero a España o a cualquier otro Estado, sino que está creando dinero y utilizándolo para comprar bonos públicos que ya están en manos de inversores financieros. Es decir, que a quien de verdad le viene bien es a estos inversores financieros -para variar-, lo que pasa que los Estados también se benefician por el camino.

Y bueno, él lo cuenta como si fuese un favor que le está haciendo el Banco Central Europeo al gobierno de España, cuando la realidad es que 1) no es ningún favor, sino la obligación de cualquier banco central, mantener controlada la prima de riesgo, y 2) es algo que beneficia a todos los Estados miembros, no sólo a España, porque el banco central compra deuda en proporción al peso de cada uno de los Estados, no compra al que más lo necesite ni mucho menos.

“España es un país que vive de prestado” se le ha olvidado mencionar que todos los demás países también lo hacen, como ya he explicado, y que no pasa nada. La deuda pública no es equiparable a la deuda privada; una familia o una empresa no puede endeudarse indefinidamente, ¡pero un Estado sí! Y es lo que ocurre siempre y no tiene por qué pasar nada, como expliqué con mucho detalle en este vídeo en el que hablé sobre deuda pública. Recuerdo que hay muchos países que tienen mucha más deuda pública que España y no tienen ningún problema macroeconómico, y de hecho tienen mejores tasas de paro y niveles de vida.

“El BCE ha estado imprimiendo dinero como si fuera confeti y han podido gastar mucho más de lo que se producía”

Dejando a un lado otra vez esa expresión falsa de gastar más de lo que se produce, es que el BCE no ha estado imprimiendo dinero porque es que ni siquiera lo puede hacer. Lo que hace es crear dinero electrónico, aumentando simplemente los saldos de las cuentas bancarias a través de tecleos informáticos. Quienes imprimen billetes son los bancos centrales y organismos asociados de cada país miembro con el beneplácito del BCE, como bien nos mostró la serie de la Casa de Papel. El 95% de todo el dinero que existe es digital, es electrónico, y si muchos utilizan la expresión “imprimir” en vez de “crear” o “teclear” es porque saben que así evocan en su público la típica imagen de los episodios hiperinflacionarios en los que se ve a la gente poseyendo cientos de billetes que no sirven para comprar prácticamente nada, asociando así la idea de imprimir dinero con algo catastrófico. Pero la realidad es que el dinero se teclea, no se imprime, y que no sólo no tiene por qué ser negativo, sino que incluso es necesario para que la economía funcione.

“Los bancos españoles ya no quieren saber nada de la deuda española porque saben que el sistema español está quebrado, de hecho, han estado vendiendo los últimos meses la que se vieron obligados a comprar durante la pandemia.

¿Que se vieron obligados a comprar durante la pandemia? Se lo inventa. Qué poca vergüenza. No es sólo que la compra de deuda pública sea totalmente voluntaria -sólo era obligatoria en tiempos de la dictadura franquista-, sino que ha sido la opción de inversión preferida en el mercado financiero porque se compra barata a los Estados -a todos, no sólo a España- y se vende más cara al Banco Central Europeo. Es un negocio redondo.

Acorde a los datos del Tesoro Público los bancos españoles tienen 128.565 millones de euros en bonos y obligaciones del Estado español, que es el 12,4% del total, y 90.935 millones, otro 9%, están en manos de entidades de seguros, fondos de pensiones, fondos de inversión y otras instituciones financieras. Con tantos títulos en su cartera de inversión decir que los bancos no quieren saber nada de la deuda española es sencillamente mentir. Los bancos saben perfectamente que el sistema español no está quebrado y que cobrarán toda la deuda pública que tienen en su poder.

Pero bueno, sigamos con la tesis de Gisbert: como Estados Unidos pretende subir los tipos de interés, eso se va a replicar en Europa y entonces España entrará en problemas.

“Si la FEd lo aumenta los demás también lo van a tener que hacer” Totalmente por la cara, es que es completamente falso y se puede demostrar fácilmente sólo mirando unos años atrás. ¡Estados Unidos ya aumentó los tipos de interés entre 2016 y 2019 y ningún otro banco central importante le imitó! Es más, es que los bancos centrales de Europa, Japón y China llegaron a reducir algo más los tipos de interés. Sólo hay que tener ojos en la cara para darse cuenta de que lo que dice este hombre es completamente falso.

Pero es que, incluso aunque el Banco Central Europeo decidiese elevar los tipos de interés, algo que no tiene por qué ocurrir pero que tampoco es descartable -porque como ya expliqué en este vídeo hay quienes creen erróneamente que eso servirá para combatir la inflación-, decir que eso provocará la quiebra de España es equivalente a estar muy perdido en el tema o a querer engañar a la gente.

“Si la FED lo aumenta los demás también lo van a tener que hacer y ahí es donde empieza la caída anunciada de España”

“Una situación que EEUU no puede seguir manteniendo y va a precipitar inexorable caída de España en una quiebra”

“España desaparecerá tal y como la conocemos”

Madre mía, se ha venido arriba con los mensajes catastrofistas. Vamos a poner cordura a todo este asunto. Aunque él no lo explica bien, todo apunta a que está pensando en lo que ocurrió en la llamada crisis del euro a partir de 2010, porque en un momento hace una mención a Grecia.

“Y eso sí o sí eso va a llevar a España a la suspensión de pagos como ocurrió con Grecia”

A ver, para empezar, técnicamente Grecia no suspendió pagos, sino que hizo una reestructuración de su deuda pública, que no es para nada lo mismo porque no dejó de pagar sueldos o pensiones como alguno podría pensar al escuchar quiebra o suspensión de pagos, sino que simplemente acordó con los inversores financieros pagarles más tarde y menos cantidad; y estos inversores financieros eran en su mayoría grandes fondos de inversión y grandes bancos, que se lo podían permitir de largo (si no, nunca hubiesen aceptado el acuerdo, claro) así que pongamos las cosas en su sitio: cuando este abogado youtuber habla de quiebra inexorable en realidad sólo se está refiriendo a una reestructuración de la deuda pública, que es algo que, por cierto, muchas asociaciones civiles llevan tiempo demandando, así que no será algo tan malo.

Pero es que, además, lo de Grecia fue algo absolutamente excepcional y raramente se repetirá. Tal y como expliqué en este vídeo, en aquellos años el Banco Central Europeo dejó de actuar como un banco central y dio la espalda a la deuda pública de los países del sur de Europa para castigarlos y obligarlos a apretarse el cinturón, pero cuando los gobernantes europeos vieron que se estaban pasando y que surgían con fuerza partidos de extrema derecha, movimientos populares como el 15M, partidos comunistas como Syriza, y movimientos independentistas como el Brexit, entonces aflojaron la soga, y desde entonces nunca más la han vuelto a apretar. Han aprendido la lección: si el Banco Central Europeo asfixia a los países con su política monetaria, el proyecto de la Unión Europea implosiona.

Por eso desde entonces actúan como debe actuar un banco central y han mantenido los tipos de interés muy bajos. Si en el futuro cambian de opinión y comienzan a aumentarlos, lo previsible y razonable es que lo hagan en unas cotas muy reducidas y preocupándose en todo momento por evitar que vuelva a aumentar mucho la prima de riesgo y que vuelva a ocurrir lo del año 2010. Por lo tanto, aunque el futuro no se puede conocer, todo apunta a que no volveremos a vivir lo que vivimos en aquellos años. Pensar que va a ocurrir lo mismo que hace 10 años es ignorar que la situación social, económica y política de Europa ha cambiado muchísimo en este tiempo.

Otra cosa es que los gobernantes europeos aprovechen esa nueva situación para exigir más políticas de austeridad, lo cual es bastante probable, pero eso en cualquier caso sería una decisión política, no una inevitabilidad económica como consecuencia de tener problemas de deuda pública. Lo diré una vez más: el BCE puede evitar la quiebra siempre que quiera. Si lo hace no es por un problema económico, sino político.

Pero sigamos, que ahora veremos qué es lo que verdaderamente preocupa a este abogado youtuber.

“Para poder sostener la cantidad de políticos y administración pública, empresas, empleados públicos, vamos a tener que devolver la deuda y pagar con nuestros impuestos”. 8:30 esto tendría solución: quitar el gasto y no se qué

Llama mucho la atención que, tan preocupado como está por el gasto público del Estado, sólo se fije en el gasto a políticos, empleados públicos y empresas públicas, y no lo haga en el gasto militar, el gasto en ayudas a la banca, o el gasto a al Iglesia Católica, por poner sólo tres ejemplos. Esto es claramente algo ideológico, y del espectro de derechas. Además, es que precisamente en España el gasto en empleados públicos y en empresas públicas es muy inferior al resto de países. Acorde a los datos de la OCDE España está por debajo de la media en número de empleados públicos, muy lejos por cierto de otros países como los nórdicos que a menudo son señalados como ejemplo incluso por economistas y abogados liberales.

Y los datos de la oficina estadística de la Unión Europea muestra resultados similares:   España está a la cola de Europa en número de empleados públicos, y también por debajo de la media en gasto público en remuneración a dichos empleados, así que no se gasta mucho en ellos, sino que se gasta poco.

Y en cuanto a empresas públicas, estamos mucho peor: debido a las privatizaciones de los años 90, España tiene muy pocas empresas públicas estatales en comparación con los países de su entorno.

Es decir, que España no gasta mucho en empleados públicos y en empresas públicas, sino que gasta bastante poco.

Si redujésemos esas partidas de gasto -que seguro se pueden hacer muchas cosas para ganar en eficiencia y precisamente a eso me dediqué cuando trabajé en el Ayuntamiento de Madrid como expliqué conjuntamente con Carlos Sánchez Mato en un libro- sólo lograríamos un ahorro minúsculo en comparación con el gasto público total del Estado. No podemos perder de vista que la mayoría de todo el gasto público, el 63%, es en pensiones, educación y sanidad. A ofrecer servicios públicos generales, que sería básicamente el que dice querer recortar Gisbert, sólo se dedica el 8% del total. Si de verdad se quiere reducir de forma significativa el gasto público del Estado, no cabría más remedio que recortar en esas partidas, porque son las más importantes con diferencia. Recortar en políticos y en empresas públicas no serviría para ahorrar casi nada en comparación con todo lo que gasta el Estado.

Pero ahora Gisbert hace una carambola argumental y explica que todo esto es lo que está detrás de que el gobierno esté aumentando TODOS los impuestos.

“Esta es la razón principal por la que el gobierno está subiendo TODOS los impuestos, para intentar cubrir lo que los bancos centrales le prestaban”.

A ver, una cosa es estar en contra de que aumenten los impuestos, lo cual es legítimo, y otra muy diferente es mentir, porque no se están subiendo todos los impuestos en absoluto. Y esto es muy fácil de refutar: solamente por poner los ejemplos más recientes, el actual gobierno ha suprimido el impuesto al sol, ha reducido el IVA a la electricidad al 10%, ha disminuido el Impuesto Especial sobre la Electricidad al 0,5%, ha bajado el IVA a las mascarillas al 4% y ha bajado el impuesto de matriculación. No se necesita más para demostrar que es mentira que se estén subiendo TODOS los impuestos. Por no hablar de que los impuestos que se han subido suelen afectar únicamente a las grandes empresas y fortunas, como el incremento en el tipo marginal del IRPF a quienes ganan más de 300.000 euros, la aprobación de la llamada Tasa Google o del impuesto a las Tasaciones Financieras, la reducción de bonificaciones a las SICAV y otras bonificaciones en el Impuesto de Sociedades a las grandes empresas. Pero bueno, este sería otro tema, la clave es que el gobierno no está aumentando TODOS los impuestos y que en cualquier caso tampoco se está anticipando a una supuesta quiebra por dejar de recibir el apoyo del Banco Central Europeo.

En fin, el vídeo tiene muchas otras patadas al rigor y muchas mentiras, pero entiendo que tampoco se trata de hacer sangre.

Creo que ha quedado más que demostrado que esta persona utiliza la mentira para tratar de darle valor a su discurso, que se reduce básicamente a decir que el Estado es el origen de todos los males y que hay que recortarlo para que todo vaya bien. Como digo, es legítimo pensar eso, pero no es legítimo hacerlo utilizando falsedades y mintiendo a la gente. Cuando uno aparta la mentira y la manipulación del discurso se da cuenta de que en realidad no hay motivos verosímiles para pensar que vaya a haber una crisis de deuda pública (y mucho menos en un año como asegura él), y sobre todo para constatar que España no va a quebrar. Y si no, tiempo al tiempo, esperaos un año y ya veréis cómo España no habrá quebrado y cómo la premonición de Gisbert no se habrá cumplido en absoluto. Pero claro, el ruido y el miedo ya lo ha metido gratuitamente.

Sus conclusiones no se extraen de un riguroso análisis de la realidad, sino de un sesgo ideológico antiestatal apoyado en la mentira y en la manipulación, con el claro objetivo de sembrar animadversión hacia el Estado. Se puede estar en contra de la actuación estatal, pero lo que no se puede hacer es faltar a la verdad. Espero que este vídeo llegue al menos a unos cuantos de sus seguidores para que sepan a qué se enfrentan cuando le dan al play a sus vídeos.

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 7.2/10 (13 votes cast)
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: +1 (from 5 votes)
Desmontando las mentiras de Rubén Gisbert: España no va a quebrar, 7.2 out of 10 based on 13 ratings
Be Sociable, Share!
www.pdf24.org    Send article as PDF