3.10.1 Determinación del tipo de interés de referencia

El tipo de interés es el precio del dinero. A mayor tipo de interés, más caro sale pedir un préstamo (porque los intereses a pagar serán más elevados); a menor tipo de interés, más barato sale pedir un préstamo (porque los intereses a pagar serán más reducidos). Hay diversos tipos de interés, dependiendo del mercado en concreto al que nos refiramos, pero todos vienen determinados por un único tipo de interés: el tipo de interés de referencia que determina el banco central correspondiente. A partir de este indicador se construyen y concretan el resto de tipos de interés. Cuando pedimos un crédito al banco, o cuando los bancos se prestan dinero entre ellos, o cuando las empresas piden créditos, o cuando pedimos un crédito hipotecario… los tipos de interés de estas operaciones dependerán del tipo de interés de referencia que haya decidido el banco central para ese período.

Como ya hemos visto, el tipo de interés de referencia es un instrumento de política monetaria que utilizan los bancos centrales. Si se considera que hay mucho dinero en circulación los dirigentes del banco central correspondiente aumentarán el tipo de interés de referencia para que salga más caro pedir dinero prestado y por lo tanto desincentivar esta práctica. Y al contrario: si se considera que hay poco dinero en circulación los dirigentes del banco central correspondiente disminuirán el tipo de interés de referencia para que salga más barato pedir dinero prestado y por lo tanto incentivar esta práctica. Pero, ¿cómo posicionan los bancos centrales el tipo de interés de referencia? ¿Qué hacen para cambiarlo de un nivel a otro? ¿Y cómo consiguen que se mantenga en esa posición?

En realidad el mecanismo es muy sencillo. Pero antes de abordarlo debemos recordar que los bancos privados son los intermediarios entre los bancos centrales y el resto de agentes económicos. El banco central hoy día no tiene forma de transferir dinero directamente a los agentes económicos, sino que primero se lo transfiere a los bancos privados, y luego éstos se lo transfieren al resto de agentes (además de crear dinero bancario). Para que el banco central posicione el tipo de interés de referencia en un nivel determinado, lo único que tiene que hacer es prestar dinero a los bancos privados (1) a un tipo de interés superior a ese nivel, y ofrecerle a los bancos privados un depósito (2) a un tipo de interés inferior a ese nivel objetivo. De esta forma, lo que está haciendo es colocar un “techo” y un “suelo” en el margen oscilante del tipo de interés, para que nunca pueda llegar a una cota superior a ese techo ni a una cota inferior a ese suelo.

Expliquémoslo con más detalle utilizando un ejemplo. Si el Banco Central Europeo desea que el tipo de interés de referencia sea del 1%, lo que hace es prestarle dinero a los bancos privados a un 1,5% (el techo) y ofrecer depósitos a un 0,5% (el suelo). Puesto que cualquier banco privado puede obtener dinero del Banco Central Europeo a un precio del 1,5%, ningún banco va a ser tan tonto de pedirle dinero a otro banco a un tipo de interés superior. Si el banco A necesita dinero, y el banco B le ofrece un préstamo al 2%, el banco A lo rechazará porque sabe que puede conseguir un préstamo más barato (1,5%) acudiendo al banco central. Por lo tanto, en el mercado interbancario (donde los bancos se prestan dinero entre ellos) nunca va a haber préstamos a un tipo superior al 1,5%. Éste es el techo que pone el Banco Central Europeo.

En cuanto al “suelo”, si el Banco Central Europeo le ofrece a los bancos privados almacenar su dinero en las cuentas del banco central (son las reservas de las que tanto hemos hablado) y remunerárselo a un 0,5%, los bancos privados ya saben que cuentan con una operación de inversión que les dará de beneficios un 0,5%. Si el banco A vislumbra una oportunidad de negocio donde puede ganar un 0,3% de interés, la rechazará porque sabe que si en vez de emplear su dinero en esa inversión lo deposita en un depósito del Banco Central Europeo ganará un 0,5%. Así las cosas, los bancos disponen de una oportunidad de negocio que les da 0,5% de beneficio, por lo que nunca acometerán ninguna inversión que les rinda menos. Éste es el suelo que pone el Banco Central Europeo.

El tipo de interés de referencia oscilará entre el techo (1,5%) y el suelo (0,5%), y salvo perturbaciones inusuales lo normal es que se mueva por el punto intermedio: el 1%. Así queda posicionado el tipo de interés de referencia. Vamos a trasladar todo lo explicado al mundo real, en este caso a la zona euro. En el gráfico adyacente, se observa la evolución entre los años 2000 y 2010 del tipo de interés de referencia (línea discontinua), el tipo interbancario a un día (el tipo al que se prestan los bancos entre sí; línea azul), el “techo” (línea verde), y el “suelo” (línea roja) (3).

facilidades permanentes, eonia y tipo de interés de referencia

Ahora bien, en ocasiones el tipo de interés interbancario puede alejarse bastante del tipo de interés de referencia (aunque nunca salirse del margen comprendido entre el techo y el suelo). Esto es lo que viene ocurriendo desde principios del año 2009 hasta la actualidad, donde el tipo de interés interbancario a un día ha estado muy cercano al “suelo” (algo ya se puede observar al final del gráfico anterior). Enseguida veremos por qué esto está siendo así y qué implicaciones tiene.

 

 

 

 

Notas:
(1) A esta facilidad que ofrece el banco central se denomina “facilidad marginal de crédito”.

(2) A esta facilidad que ofrece el banco central se denomina “facilidad marginal de depósito”.

(3) En el momento en el que se escribe esto (enero de 2014) el tipo de interés de referencia está situado en el 0,25%; el suelo en el 0%, y el techo en el 0,75%.

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