La excepción ibérica (tope al gas) reduce la factura de la luz. ¿Cuánto y cómo?

Por fin ha entrado en vigor la nueva medida para reducir el precio de la luz. El gobierno dice que está cumpliendo su objetivo, mientras que otros dicen que en realidad está contribuyendo a elevar los precios. ¿Quién tiene razón? Vamos a verlo.

La medida aprobada consiste en fijar un tope al precio del gas natural, porque debido al nefasto diseño de la Unión Europea, es la tecnología cara que suele marcar el precio del resto de energías (aunque sean mucho más baratas), lo que infla artificialmente el precio final. Claro, si todas las energías, independientemente de su coste, se cobran al precio de la más cara, entonces en realidad los consumidores estamos pagando mucho más de lo que deberíamos. Por ejemplo, producir energía hidroeléctrica tiene un coste variable de unos 3 euros el megavatio hora, porque en realidad consiste simplemente en abrir la compuerta de la presa, y sin embargo se ha llegado a vender a más de 200 euros.

¿Cómo es posible que la Unión Europea estableciese un sistema tan raro e injusto? Porque cuando lo hizo, hace ya 20 años, las energías renovables no eran muy rentables y la hidráulica y la nuclear necesitaban amortizar sus inversiones, así que la idea era que todas estas energías cobraran mucho más para echarles un cable. Esto podría haber tenido sentido hace 20 años, pero en la actualidad no tiene ninguno, porque las renovables ya son muy rentables y baratas, y las centrales nucleares e hidroeléctricas han más que amortizado sus inversiones. La Unión Europea ya ha reconocido que es un diseño obsoleto y sin sentido, pero todavía no lo han cambiado.

Por cierto, por si fuera poco con esto, y tal y como expliqué con detalle en este vídeo, a menudo no es el gas el que marca el precio sino que es la hidroeléctrica, pero como sus empresas son las mismas (en España hay un oligopolio de tres empresas: Endesa, Naturgy e Iberdrola), se ponen de acuerdo para fijar un precio parecido y venderlo todo a ese precio inflado. Es un robo en toda regla, no se puede calificar de otra forma.

Pues bien, la medida aprobada no consiste en cambiar este injusto diseño de fijación de los precios que parece sagrado en Europa. Lo que hace es establecer un el tope al precio del gas natural para que el precio de todas las demás energías no sea tan elevado y, por lo tanto, que el precio medio resultante tampoco lo sea.

Claro que todo esto tiene un pero. Las centrales compran el gas a un precio internacional que es superior a ese tope, por lo que al vender a un precio más bajo registrarían pérdidas. Para evitarlo, la Unión Europea acordó con los gobiernos de España y Portugal que la diferencia entre lo que les cuesta comprar el gas en el mercado internacional y ese tope lo tienen que aportar los consumidores beneficiados (los de la tarifa PVPC, la llamada «regulada», unos 10 millones de hogares).

Por lo tanto, por un lado esos consumidores tienen que pagar menos, pero por otro lado tienen que pagar más. La idea es que el resultado final sea beneficioso para ellos, porque las centrales de gas acaban ganando por la puerta de atrás el precio que tienen que ganar, pero al menos el resto de energías no ganan tanto como las centrales de gas.

Lo que ocurre es que esa compensación a las centrales de gas es muy variable: cuanto más gas se necesite para generar la electricidad y cuanto más elevado sea su precio internacional, mayor será la compensación y menor el beneficio de esos consumidores. Por eso a veces la medida reducirá mucho el precio, y otras veces lo hará muy poco.

En este gráfico tenéis lo que ha ocurrido durante los últimos días: el 12 de junio empezó una ola de calor que disparó la demanda de aire acondicionado, encima no había viento y no se pudo utilizar mucha energía eólica, y una central nuclear española no pudo operar, así que se recurrió muchísimo al gas, cuyo precio internacional no deja de crecer por la crisis energética y la guerra de Ucrania.

El tope al gas ha logrado reducir notablemente el precio, más de 100 euros el megavatio hora, pero como decíamos éste no es el precio final porque hay que sumarle la compensación a las centrales de gas. Cuando se le añade dicha compensación, que ha sido muy elevada estos días por el elevado precio internacional, entonces la reducción no es tan notable. El 18 y 19 de junio fue fin de semana y se utilizó menos gas aunque siguiese habiendo ola de calor, por eso la compensación fue bastante menor, y de ahí que los consumidores se beneficiaran más. Ahí se nota mucho más la medida recién aprobada. Los primeros días no se notó apenas debido a la ola de calor y a que eran días laborales.

Cuando no haya ola de calor y cuando las renovables tengan más peso, se notará más la reducción en el precio gracias al tope al gas. Aunque seguirá siendo claramente insuficiente, porque el problema, que es el injusto diseño del sistema de precios, no se ha tocado.

En consecuencia: el tope al gas sí ha reducido la factura de la luz, lo que pasa que no se ha notado apenas porque se ha estrenado en la mitad de una ola de calor que ha disparado los precios. La ola de calor es lo que ha provocado que los precios finales, incluso habiendo aprobado la medida, sean mayores que antes. Pero es que si no se hubiera aplicado la medida los precios serían mucho más elevados, como de hecho ocurre en el resto de países europeos que no se benefician de la excepción ibérica, que en algunos casos como en Francia e Italia han superado los 300 euros el megavatio hora.

Esta coincidencia de la puesta en marcha del tope al gas con ola de calor ha sido aprovechado por muchos medios y personas para manipular la información y decir que el tope al gas ha elevado el precio.

Vamos a ver un fragmento del telediario de Antena 3 de la mano de Vicenta Vallés:

¿Veis? Compara de forma tramposa el primer día de aplicación de la medida, con plena ola de calor, con los precios del día de antes, en vez de compararlos con el mismo día sin la aplicación de la medida. La comparación justa y rigurosa es entre el precio final que pagamos (con tope y con compensación) y el precio que tendríamos que pagar si no se hubiese aplicado el tope. El resultado es positivo para los consumidores. No mucho, sobre todo debido a la ola de calor, pero positivo.

Otro ejemplo de manipulación, esta vez Daniel Lacalle:

Manipulación descarada: en ningún momento compara el precio con tope con el precio que habría sin tope ese mismo día, sino que compara el precio con tope del primer día de aplicación con el precio sin tope del día anterior, que tuvo precios internacionales más bajos. Y él se dice experto en energía, así que tengo que concluir que no miente por ignorancia, sino por mala fe.

En fin, con temas tan complejos y difíciles de entender para la gente que no se ha formado en ellos, es muy fácil manipular, porque no muchas personas se van a dar cuenta. Pero hay que luchar contra este tipo de prácticas abominables. Se puede criticar la medida aprobada (yo soy el primero que lo hace porque es claramente insuficiente como acabamos de ver), pero lo que no se puede hacer es mentir y engañar a la gente diciendo que esa medida ha aumentado el precio de la luz. No: el tope al gas ha bajado el precio de la luz. Muy poco, sí, pero lo ha bajado. Lo que ha provocado que el precio sea más alto que el de los últimos días es la ola de calor, no el tope al gas. Y los precios de la luz siguen insultantemente altos y eso hay que criticarlo y proponer medidas más contundentes, como por ejemplo el rediseño del sistema de formación de precios, impuestos extraordinarios a las grandes eléctricas o directamente su nacionalización, pero lo que no se puede hacer es mentir y manipular.

 

Referencias:

CNMC 2008 https://www.cnmc.es/sites/default/files/1560478_0.pdf

Vídeo Vallés: https://twitter.com/hugomanchon/status/1536792015937085441

Vídeo de LaCalle: https://twitter.com/dlacalle/status/1537027171255975936

Precio medio diario: https://www.omie.es/es/market-results/daily/daily-market/daily-hourly-price

Compensación al gas: https://www.omie.es/es/market-results/daily/average-final-prices/hourly-price-consumers?

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