La gran estafa de la banca española

En este artículo se explica y se demuestra el fenómeno por el que las entidades de crédito en la actualidad han olvidado su función originaria de canalizar el ahorro y han basado principalmente su actuación en operaciones de especulación que en nada benefician a la sociedad. Es más, estas operaciones terminan provocando un grave daño a la sociedad debido a los desequilibrios económicos que acaban generando. Para ello, y paradójicamente, han utilizado fundamentalmente los propios recursos que les conceden los depositantes de los ahorros y los ciudadanos contribuyentes –a través de las ayudas públicas–, que son los que acaban sufriendo las drásticas consecuencias de las operaciones especulativas.

Situación actual de las fuentes de financiación

Como se comentó en el artículo anterior, las entidades de crédito disponen normalmente de tres fuentes de financiación: 1) recursos propios, 2) préstamos bancarios y 3) depósitos.

1)     Recursos propios. Carece de importancia porque significa un aporte por parte de los socios del banco, y se recurre a ella únicamente en la fundación de la empresa.

2)     Préstamos bancarios. Financiarse a través de préstamos bancarios se ha vuelto una misión muy difícil y costosa desde la irrupción de la crisis financiera en 2007, en la que los bancos no se fían unos de otros porque temen no recuperar lo prestado. En vez de ello los bancos están optando por depositar su dinero en el Banco Central Europeo (BCE), puesto que de esta forma se aseguran no perderlo. El volumen de dinero depositado por la banca de la zona euro en el BCE ascendió a casi 200.000 millones de euros el pasado mes de octubre, batiendo el récord existente hasta la fecha.

3)     Depósitos. Como consecuencia, los bancos han tenido que recurrir masivamente a financiarse a través de los depósitos de los ahorradores. Concretamente, el crecimiento de los depósitos en la banca española ha sido del 13,9% en 2008, 10,2% en 2009, y 16,8% en 2010. Esta fuente de financiación es con diferencia la más importante y presenta un coste muy bajo para la entidad. Así las cosas, los bancos están fundamentalmente financiados –y a bajo coste– por los ciudadanos que depositan su dinero en ellos (y que por otro lado apenas reciben beneficios como contrapartida).

Sin embargo, y como es bien conocido, las entidades de crédito han tenido otra forma no convencional para financiarse: las ayudas públicas. Y no viene mal recordar que son fondos procedentes de los ingresos del Estado que en última instancia provienen de todos los contribuyentes españoles. Es decir, en realidad son los ciudadanos los que financian a estas instituciones a través de estas ayudas gestionadas por el gobierno. Unos 154.000 millones de euros públicos fueron otorgados a los bancos españoles en 2009, y 7.550 millones de euros públicos fueron necesarios para recapitalizar algunas cajas de ahorros este año. Y eso por parte del Estado Español. Por parte de la Unión Europea, el BCE ha concedido y sigue concediendo préstamos muy baratos a las entidades de créditos privadas; fondos que utilizan paradójicamente para comprar deuda pública de los países, como se verá en el siguiente apartado.

Situación actual de las actividades de negocio

Una vez analizada la procedencia del dinero que tienen las entidades de crédito, veamos en qué se utiliza ese dinero. Las actividades más importantes de las entidades de crédito son: 1) los préstamos bancarios a otros bancos, 2) la inversión crediticia y 3) la cartera de negociación.

1)    Préstamos bancarios a otros bancos. Al igual que sucede con la recepción de préstamos bancarios, la concesión de préstamos bancarios no pasa por su mejor momento debido a la crisis de confianza existente en el mercado bancario. La primera crisis se inició con la caída de Lehman Brothers, y la segunda (y actual) es la producida por la crisis de la deuda europea (en la cual los bancos españoles se están viendo perjudicados por encima de la media de sus vecinos).

2)     Inversión crediticia. Los préstamos a las familias y empresas han caído desde el origen de la crisis financiera en 2007. Concretamente, la financiación a familias y empresas cae yaal ritmo del 3,7% en términos anuales y a precios reales, es decir, sin tener en cuenta el efecto de los precios. Como se puede ver en el gráfico, la financiación a familias y a instituciones sin fines de lucro se ha hundido hasta niveles históricos y no da muestras de recuperación.

 

3)     Cartera de negociación. La anterior rúbrica ha caído debido fundamentalmente a que la actividad primordial de los bancos ha sido la inversión en el mercado financiero. Las entidades de crédito, frente a las dificultades propias de la crisis, han preferido invertir el dinero en todo tipo de productos financieros en vez de invertir concediendo créditos a empresas y familias. La razón para ello es que el primer tipo de actividad es mucho más rentable que el segundo tipo. El ejemplo más llamativo de este tipo de operaciones es la compra de deuda pública. Los bancos españoles están utilizando el dinero que reciben para comprar deuda pública de los países en dificultades. Según los últimos datos del Banco Internacional de Pagos (BIS), los bancos españoles poseen 65.423 millones de euros de deuda portuguesa, 889 millones de euros de deuda griega, 7.353 millones de euros de deuda irlandesa, 23.316 millones de euros de deuda francesa, y 27.774 millones de euros de deuda italiana.

Pero la cosa no queda ahí: los propios bancos españoles hacen negocio con la deuda soberana española. Según los últimos datos del Banco de España, los bancos españoles poseen 191.671 millones de euros en título de deuda soberana española, lo que supone aproximadamente el 55% del total.

 

 

Conclusiones

Debido a la turbulencia en los mercados financieros provocada con el estallido de la crisis en 2007, las entidades de crédito no han podido financiarse en el mercado interbancario con facilidad y han optado por financiarse cada vez más a través de los depósitos de los ahorradores. Además lo hacen  a muy bajo coste, con lo que los ahorradores apenas se ven recompensados. Al mismo tiempo han descubierto una fuente de financiación no convencional muy barata que consiste en las ayudas públicas que reciben del Estado español y de la Unión Europea.

Los bancos españoles están evitando conceder préstamos a familias, a empresas, y a otros bancos debido a la escasa confianza que les inspiran estos agentes económicos. En vez de ello, los bancos invierten (especulan) el dinero en los mercados financieros, que ofrecen una rentabilidad superior a la que ofrecen los préstamos.

La paradoja de este fenómeno radica en que el dinero que utilizan los bancos para especular en los mercados financieros procede fundamentalmente de los bolsillos de aquellas personas que saldrían beneficiadas si los bancos concediesen préstamos a familias y a empresas en vez de utilizarlo para especular. Al mismo tiempo estas personas salen perjudicadas cuando los bancos especulan, por ejemplo, con la deuda pública de los países, puesto que al final éstos se ven presionados a recortar inversión pública para poder devolver la deuda contraída (y la inversión pública beneficia a la inmensa mayoría de ciudadanos).
La paradoja es todavía más impactante cuando los bancos utilizan el dinero que les facilitan los gobiernos –con la intención de que concedan préstamos a familias y a empresas– para especular (puesto que al fin y al cabo, este dinero público es dinero que pertenece también a las familias y a las empresas).

Los bancos han perdido su función originaria, la de canalizar el ahorro hacia aquellos que necesitan financiación; y la han desviado a especular en un mercado que sólo entiende de rentabilidad, y absolutamente nada de ética, bienestar social y desarrollo económico. Estas instituciones de crédito están actuando a espaldas de los ciudadanos y de los gobiernos, valiéndose de sus recursos para seguir enriqueciéndose a costa del resto de la sociedad. Es lamentable que las autoridades competentes no hayan puesto ya un freno a la gran estafa que estas instituciones están llevando a cabo. El primer paso para construir un mundo más justo y una economía más sana ha de pasar necesariamente por acabar con estas prácticas especulativas y recuperar la función primaria de las entidades de crédito. Cualquier otra iniciativa de transformación que olvide este paso estará condenada al fracaso.

No related content found.

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 10.0/10 (4 votes cast)
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: +6 (from 6 votes)
La gran estafa de la banca española, 10.0 out of 10 based on 4 ratings
Be Sociable, Share!
PDF24    Send article as PDF