Las eléctricas nos roban inflando el precio de la luz


¡Récord histórico en el precio de la luz! ¿Cuántas veces hemos escuchado esto últimamente? Muchísimas; incontables. El precio de la electricidad en el mercado mayorista se ha multiplicado por cinco desde el 1 de enero hasta el 1 de octubre de 2021 (OMIE 2021), y en el momento de grabar este vídeo todavía no sabemos si seguirá aumentando. Muchas explicaciones distintas se le ha dado a esto: algunos culpan a la transición ecológica, otros al gobierno, otros a las empresas eléctricas, otros a los precios internacionales del gas… ¿Quién tiene razón? Así no hay quien se aclare… Porque siempre pintan este asunto como algo muy complejo que tiene muchas aristas y que cuesta mucho entender, pero la realidad es que es más sencillo de lo que parece. En este vídeo ofrezco una explicación rigurosa pero asequible para todo el mundo, sin tecnicismos y sin rodeos, de por qué el precio está aumentando tan rápidamente y de la vía que están utilizando las empresas eléctricas para robarnos a manos llenas de una forma absolutamente indignante.

Para entender por qué aumenta el precio de la luz tenemos primero que conocer bien cómo se forman los precios en este mercado. Lo primero que ocurre es que el operador del sistema eléctrico nacional, Red Eléctrica de España, calcula, a partir de los patrones históricos de consumo de familias y empresas, cuánta electricidad se va a consumir al día siguiente. Después de esto, el operador del mercado eléctrico, OMIE, organiza una subasta -que se conoce como pool eléctrico- para que los productores de energía digan cuánta energía pueden crear cada hora y a qué precio, de forma que las empresas comercializadoras de energía puedan comprar la que más les interese. Como ocurre en cualquier subasta, los compradores van eligiendo primero lo más barato, con lo que van llenado ese pool -esa piscina- de electricidad que se necesita. Y ya cuando no queda más remedio, eligen lo que tiene precios más caros, y esto se va haciendo hasta llegar a la cantidad total que se ha estimado se va a necesitar, hasta que esa “piscina” se llene. Lo característico de esta subasta, que es lo que la hace tan especial, es que el precio al que se llena toda la piscina, que será obviamente el precio más elevado de todos, se utiliza también para cobrar toda la energía anterior, independientemente de que ésta haya entrado en la subasta con menos precio e independientemente de cuánto cueste generarla. Vamos a ver esto con más detalle.

La primera energía que entra en la subasta es la de las renovables eólica y solar fotovoltaica, que ofrecen el precio de 0 euros para asegurarse de que venderán toda su producción, ya que este tipo de energía no se puede almacenar y sus productores necesitan venderla en el momento que la generan (cuando hay viento y sol producen electricidad y la venden; cuando no, no pueden hacerlo). Como saben que cobrarán el precio que finalmente arroje la subasta cuando se llene la piscina, saben que no venderán su energía a 0 euros; ofrecer ese precio es sólo una estrategia para vender toda la electricidad que pueden producir.

Pero con esta energía no se llega al 100% de la que necesita nuestra economía, porque aunque la potencia instalada de la eólica y solar ha crecido enormemente en los últimos años llegando a situarse en primer y cuarto lugar, como su generación depende del sol y del viento, algo errático, su peso es muy oscilante. Imaginemos que en nuestro ejemplo llega al 50%. Necesitaríamos otro 50% más de electricidad para cubrir toda la demanda.

Otra energía que entra en la subasta a 0 euros es la nuclear, ya que las centrales nucleares son instalaciones muy complejas a las que les sale muy caro estar parando y arrancando su actividad cada cierto tiempo en función de la demanda, así que prefieren operar constantemente y producir y vender la energía todo el tiempo, al precio que quede la subasta cuando se llene la piscina. Saben que no va a ser de 0 euros; ocurre lo mismo que con las renovables, ofrecen ese precio para vender toda la energía que producen. Imaginemos que cubren un 20% más. Ahora la piscina está llena al 70%, se necesita otro 30% más.

La siguiente energía en entrar en la subasta es la solar térmica, pero esta no entra con 0 euros porque sí tiene la capacidad para almacenar la energía (ya que tienen tanques de sales que acumulan el calor del sol pudiendo producir electricidad por la noche) y sus productores prefieren venderla sólo cuando les vaya a ser más rentable, así que pongamos que la ofrecen por 10 euros el megavatio hora. Pero sólo cubre poca demanda, imaginemos que un 10% más. Así que aparece una nueva energía, la hidráulica, que también puede almacenarse, simplemente manteniendo el agua embalsada; cuando quiera generar electricidad no tiene que hacer más que dejar correr el agua para que ésta mueva las turbinas. Ésta entra en la subasta con mayor precio, pongamos 30 euros el megavatio hora. Si lograse aportar el 20% que quedaba para llenar la piscina, entonces la subasta se completaría, y ese precio de 30 euros el megavatio sería el que se pagaría por todas las energías compradas. Pero si no fuese suficiente, aparecería entonces la energía generada en las centrales de ciclo combinado. Como estas centrales utilizan gas, que es una materia prima mucho más cara, y como tienen que pagar a la administración pública por emitir gases contaminantes, para poder hacer negocio esta energía se vende a mucho más que 30 euros el megavatio. De hecho, en los últimos días se ha llegado a vender a más de 200 euros. Así que todas las energías se venden a 200 euros, a pesar de que su producción sea mucho más barata y a pesar de haber entrado en la subasta con un precio mucho menor.

Esto del precio tan elevado en la generación de electricidad en las centrales de ciclo combinado no ha sido siempre así, lo que ocurre es que a lo largo de 2021 han confluido varios factores que lo han disparado. El primer factor es que el precio internacional del gas ha aumentado muchísimo, llegándose a multiplicar por dos y medio desde enero de 2021, en buena medida debido a los problemas productivos y logísticos internacionales como consecuencia de la pandemia del covid. El segundo factor es que el 1 de enero de 2021 comenzó la cuarta fase del Sistema Europeo de Comercio de Emisiones, que es un programa de la Unión Europea para reducir gases de efecto invernadero, de forma que quienes contaminan deben pagar más, de hecho ahora lo hacen dos veces más que a principios de año, y esto ha empujado a las centrales de ciclo combinado a aumentar el precio de su energía para poder seguir obteniendo beneficios.

Estos dos factores externos han disparado el precio de generar electricidad a través del gas, vale, pero es que esa electricidad supone – en el peor de los casos- sólamente el 20% del total consumido y, sin embargo, el precio se ha disparado para toda la energía producida, incluyendo renovables, solar térmica e hidráulica, a pesar de que estas energías no usan gas ni emiten dióxido de carbono, por lo que su coste de generación no ha cambiado. Tengamos en cuenta que el coste de producir energía hidráulica es de 3 euros por megavatio hora según el propio regulador eléctrico (CNMC 2008), que como mucho puede llegar a 8 euros en algunas centrales hidráulicas -que son muy distintas entre sí por las características hidrológicas-, mientras que el coste de producir energía nuclear va desde los 18 a los 30 euros el megavatio hora (Fabra 2021) ¡y todo eso se está vendiendo a 200 euros! Repito: ¡les cuesta 3 euros o 30 como mucho cada megavatio y lo venden a 200! Por eso muchos están señalando, con acierto, que esto es como vender boquerones a precio de caviar. Una estafa en toda regla, un robo. Este diseño, que es europeo y se utiliza en todo el continente, ha sido defendido argumentando que siempre ha funcionado bien y que si hay tecnologías que ganan mucho más de lo que les cuesta producir energía es porque tienen costes fijos muy elevados, pero esto es una tomadura de pelo porque la mayoría de las centrales hidráulicas, por ejemplo, fueron construidas hace décadas y están más que amortizadas.

Pero es que la cosa no queda ahí. Por si fuera poco con cobrar todas las energías al precio de la de gas porque es la última en llenar la piscina, resulta que a veces ni siquiera es esa tecnología la que llena la piscina y aún así se cobran precios escandalosos. Porque en las horas en las que hay más viento y más sol, se cubre tanta demanda de energía con las renovables que al final la piscina se llena sin necesidad de utilizar el gas. ¡Y sin embargo los precios siguen por las nubes! En este gráfico del operador del mercado eléctrico OMIE podemos ver las tecnologías que llenaron la piscina en cada hora de cada día. Como se puede ver, la de ciclo combinado, que es esta con las siglas TCC, no es siempre la que marca el precio; de hecho, hay días en los que ha habido récord histórico en el precio, y el gas no ha marcado el precio ni una sola hora. ¿Entonces? ¿Cómo es posible que los precios estén tan elevados?

Pues porque otras energías como la hidráulica están entrando en la subasta con precios hinchadísimos, muy próximos a los que entra el gas (cuando lo hace), y como suele ser la que llena la piscina, acaba fijando el precio de la subasta. Es decir, si se sabe que el gas puede entrar en la subasta con 200 euros el megavatio, lo que está haciendo la hidroeléctrica es entrar con 199 euros, porque así se asegura estar en la subasta y vender su energía, pero a precios absolutamente hinchados aprovechando el tirón del gas. Recuerdo que lo que le cuesta producir la energía es 3 euros, y los vende a precios cercanos a 200.

¿Y cómo es posible que estas empresas de energía hidráulica sepan a cuánto puede entrar el gas? Pues muy fácil: ¡porque son las mismas empresas! Solamente Iberdrola, Endesa y Naturgy controlan el 96,2% de toda la potencia de las centrales hidráulicas (Red Eléctrica 2021; Roca 2015), y al mismo tiempo controlan el 66,4% de las centrales de ciclo combinado (Red Eléctrica 2021). Estamos hablando de un oligopolio de tres empresas muy poderoso que no sólo domina el sector de la generación, sino también el de la distribución de la energía por cables de media y baja tensión en todas las provincias españolas menos en dos (CNMC 2017), así como incluso el de la comercialización de la electricidad en los hogares y empresas, concentrando el 84% del sector. Esto conlleva que tengas beneficios empresariales desorbitados: según la oficina de estadísticas europea, las empresas energéticas españolas tienen un margen de beneficio del 18,2%, muy por encima de la media europea y de otros países vecinos de características similares al nuestro; y según la central de balances del Banco de España, la rentabilidad de este sector es del 15%, muy por encima de la media del resto de sectores económicos españoles.

En definitiva, nos están robando a manos llenas y de forma descarada. Las empresas eléctricas están aprovechando su poder de mercado y que el precio de generar electricidad con gas se ha disparado para inflar artificialmente los precios del resto de energías, ¡incluso aunque la del gas no entre en la subasta! Se están haciendo de oro a nuestra costa.

¿Y por qué no se actúa en consecuencia? Pues porque este sistema de formación de precios que utilizan para robarnos es desgraciadamente legal, y como fue diseñado por la Unión Europea sólo esa institución la puede cambiar. El gobierno español, más allá de rebelarse o convencer en Bruselas, puede hacer poco, al menos a corto plazo. Porque es verdad que en los últimos meses ha adoptado algunas medidas con las que pretende reducir el precio de la factura de la luz y los beneficios de las eléctricas. Lo que ocurre es que mientras el sistema de formación de precios en el mercado mayorista no se cambie, el oligopolio de las empresas energéticas podrá seguir robándonos impunemente.

Para entender qué ha hecho el gobierno debemos tener en cuenta que ese precio del mercado mayorista, el que se obtiene en ese pool eléctrico, no es el precio que pagamos los consumidores. La energía que se genera tiene que transportarse y distribuirse hasta los edificios de las empresas y de las familias, y eso se realiza a través del cableado eléctrico instalado por todo nuestro país. Una vez esa electricidad es distribuida a los edificios de consumo, las empresas comercializadoras se encargan de cobrar su consumo a partir de las facturas de la luz que bien conocemos.

Existen dos tipos de facturas: una que se referencia en el precio obtenido el pool eléctrico que hemos visto, por lo que es variable y este año se ha encarecido mucho, que tienen unos 11,6 millones de hogares (el 40% del total); y otra factura que es pactada entre la comercializadora y el consumidor para que el precio sea fijo y no variable, que afecta a unos 17,7 millones (Red Eléctrica 2021); este año este último tipo de factura no se ha encarecido pero las comercializadoras están ya modificando los contratos para adaptarse a los nuevos precios, ya que todas las comercializadoras compran su energía en el pool eléctrico, así que necesitan trasladar tarde o temprano esos costes a la factura de la luz.

Sea cual sea el tipo de factura, a ese precio hay que sumarle muchos recargos: el coste de trasladar la energía, las primas a las renovables, el déficit tarifario, impuestos varios… Pues bien, el gobierno ha reducido hasta el año 2022 (porque consideran que a partir de entonces el precio del gas -y por lo tanto el de la luz- habrá bajado) el impuesto de electricidad del 5,11% al 0,5% y el IVA del 21% al 10%, y ha suspendido el impuesto a la generación del 7%. Estas medidas contribuyen a reducir el precio final del consumidor, pero no el del pool eléctrico, que es al fin y al cabo lo importante porque es la base de ese precio, y por lo tanto tampoco los beneficios de las empresas generadoras de electricidad.

Sin embargo, el gobierno también ha aprobado dos medidas que sí les hincan el diente a los beneficios de las eléctricas; por un lado, va a reducir los ingresos en 2.600 millones de euros de grandes nucleares, hidroeléctricas y eólicas construidas antes de 2005 por cobrar precios tan elevados a pesar de no haber visto sus costes aumentar, una cantidad que irá destinada a reducir la factura de la luz; por otro lado, va a obligar a estas empresas a ofrecer más energía a los compradores, aunque no les resulte conveniente, ya que así se tenderá a reducir algo los precios. Estas dos medidas sí reducirán el beneficio de esas empresas, pero no alterarán significativamente el precio del pool eléctrico porque su diseño, que es el principal problema, quedará intacto ya que es competencia de la Unión Europea.

Así que ahí lo tienes: aunque es cierto que esta escalada de precios se originó por el coste internacional del gas y por los permisos de emisión de gases contaminantes, lo cierto es que es el diseño del sistema de formación de precios y el enorme poder del oligopolio eléctrico lo que explica que el precio se haya disparado salvajemente también para tecnologías que no utilizan el gas a la hora de generar electricidad. Se podrán y se deberán aplicar medidas, como se está haciendo, para contener algo el incremento del precio; pero hasta que dicho sistema no sea modificado profundamente o el oligopolio eliminado o controlado, las empresas eléctricas se seguirán haciendo de oro a nuestra costa y de una forma tan absolutamente descarada como injusta.

 

 

Referencias:

OMIE (2021) https://www.omie.es/es/spot-hoy

Tecnologías que marcan el precio por hora (2021) https://www.omie.es/es/market-results/monthly/daily-market/marginal-price-technologies?scope=monthly&year=2021&month=10

Red Eléctrica de España (2021) https://www.ree.es/es

CNMC 2008 https://www.cnmc.es/sites/default/files/1560478_0.pdf

CNMC 2017 https://www.cnmc.es/sites/default/files/1876863_0.pdf

Fabra (2021) https://www.rtve.es/play/audios/por-tres-razones/asistimos-subasta-marca-precio-electricidad-09-09-2021/6090181/

PVPC https://www.esios.ree.es/es/pvpc

Palacios (2019) https://upcommons.upc.edu/handle/2117/128950

Precio del gas: https://tradingeconomics.com/commodity/natural-gas

Precio del carbón https://ember-climate.org/data/carbon-price-viewer/

Sistema Europeo de Comercio de Emisiones  https://ec.europa.eu/clima/policies/ets/revision_en

Precio CO2 https://ember-climate.org/data/carbon-price-viewer/

Roca 2015 https://elperiodicodelaenergia.com/las-10-mayores-centrales-hidroelectricas-de-espana/

Mapas centrales https://www.esios.ree.es/es/mapas-de-interes/mapa-instalaciones-hidraulicas

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