Lo que REALMENTE HA PASADO en Reino Unido 🇬🇧 con Liz Truss y los impuestos a los ricos

44 días es lo único que ha durado la primera ministra del Reino Unido Liz Truss, y sin duda debido a su pésima política económica y a la inestabilidad que ha generado en los mercados financieros. Muchos están diciendo que este acontecimiento demuestra el fracaso de las políticas neoliberales, ya que la medida más conocida consistía en reducir los impuestos a los más ricos, por lo que sería una buena noticia, pero la verdad es que esto no es para nada así. En realidad, lo único que demuestra este episodio es que, tras casi diez años en los que los inversores financieros no podían chantajear ni presionar a los gobiernos independientemente de las políticas que adoptaran y las cuentas públicas que tuvieran, estamos volviendo a la época en la que no gobiernan quienes han sido votados por los ciudadanos, sino unos poderes financieros en la sombra. En este vídeo te ofreceré una visión mucho más realista y rigurosa de las que verás por ahí. El tema de este vídeo ha sido elegido por mis mecenas de Patreon, cuyo apoyo está sirviendo muchísimo para que este contenido llegue a un público más amplio. Si tú también quieres contribuir y participar para que la economía crítica llegue a más gente, te dejo un enlace en la descripción del vídeo. Por cierto, ya realicé un análisis en directo sobre esta cuestión, con muchos más detalles de los que daré aquí, por si alguien quiere profundizar.

El pasado 23 de septiembre el gobierno británico de Liz Truss anunció que reduciría notablemente los impuestos a las rentas más altas, por un valor de 50.000 millones de euros, el recorte de impuestos más grande en 50 años, sólo por detrás del que se aplicó en 1972. Esto es una política claramente neoliberal que supondría una reducción importante en los ingresos públicos y un aumento equivalente del déficit público ya que el gobierno no preveía ninguna reducción del gasto público. Pero es que esta no es la única medida que iba a elevar el déficit público: ese mismo gobierno ya había anunciado unos días antes un tope a las facturas de la luz y el gas para familias y empresas cuyo coste iba a recaer en las arcas públicas, y por un valor estimado de 190.000 millones de euros, lo que implica un impacto fiscal tres veces superior a la bajada de impuestos a los ricos (Gobierno del Reino Unido 2022). Y eso no es una política neoliberal, sino justamente lo contrario porque desde lo público se intervienen precios. De hecho, aquí es donde sí creo que el neoliberalismo está siendo derrotado, porque hasta uno de los gobiernos que más liberal se considera ha tenido que rendirse a la evidencia y controlar los precios de la energía, algo que va en contra de las tesis liberales. El resultado de todas estas medidas implicaba un impulso fiscal bastante intenso, que incrementaría el déficit público un 9% del PIB.

Quizás no te suenen tanto estas limitaciones de los precios de la energía como la reducción de impuestos a los ricos, pero eso es porque ha sido la última la que ha encendido las alarmas en el mercado financiero y la que ha pasado a todos los medios de comunicación. Por ejemplo, la agencia de calificación Moodys emitió un comunicado señalando que esta política iba a debilitar mucho la credibilidad financiera del Estado británico; y el propio Fondo Monetario Internacional cargó duramente contra la política de reducción de impuestos a los más ricos. ¿Por qué estas organizaciones han sido más intransigentes con la reducción de impuestos que con las ayudas a familias y empresas para pagar las facturas de energía a pesar de que el impacto fiscal es mucho menor? ¿Es porque han dejado de ser neoliberales y han pasado a odiar a los ricos? Rotundamente no; lo que ocurre es que a estas instituciones lo que les preocupa actualmente es la inflación, y saben perfectamente que los topes al precio de las facturas moderan el crecimiento los precios -de hecho Moodys lo reconoce explícitamente en su comunicado-; mientras que creen que reducir los impuestos a los ricos hará que estos gasten más y que los precios puedan aumentar todavía más. En palabras del FMI: “dadas las presiones inflacionarias elevadas en muchos países, incluido el Reino Unido, no recomendamos paquetes fiscales grandes y sin objetivos específicos en este momento”.

En consecuencia, no es que estas organizaciones financieras estén en contra de las bajadas de impuestos porque les preocupe la desigualdad, ni siquiera porque les preocupe mucho el incremento del déficit público, sino porque temen que eso podría disparar todavía más la inflación. No es que hayan dejado de ser neoliberales, es que en estos tiempos que corren han cambiado su miedo por el déficit público al miedo por la inflación.

Bueno, esto por parte de estas organizaciones, pero ¿qué ha pasado con los inversores financieros? ¿Esos sí que se han vuelto rojos de la noche a la mañana y han castigado al gobierno británico por reducir los impuestos a los ricos? Pues tampoco.

Como decía, la política fiscal del gobierno de Truss suponía un incremento del gasto público del 9% del PIB, lo que elevaría mucho el déficit porque actualmente está en torno al 2,6% (ONS 2022). Esto ha llevado a muchos inversores financieros a deshacerse de bonos públicos británicos movidos por la falsa creencia de que el Estado británico podría impagar su deuda; y digo que es falsa porque, tal y como expliqué en este vídeo, si un Estado soberano como Reino Unido quiere, puede pagar su deuda y evitar la quiebra siempre que quiera. Sea como fuere, esa huida de la deuda pública británica lo único que hizo fue encarecer la financiación del Estado, empujando al alza los tipos de interés de los bonos y su prima de riesgo.

Pero un momento, ¿por qué ha ocurrido esto después de tanto tiempo sin preocupaciones por la prima de riesgo? Recordemos que durante lo peor de la pandemia y debido a todas las ayudas públicas aprobadas el déficit público del Reino Unido se disparó hasta el 27% del PIB (ONS 2022), casi 3 veces más de lo que se elevaría con el plan de Liz Truss, y en aquel momento la deuda pública no se encareció apenas. ¿Qué es lo que ha cambiado ahora? Pues muy fácil: la política del banco central de Inglaterra. Desde el año 2010 y especialmente durante 2020 y 2021, la institución estuvo creando dinero a espuertas para comprar activos financieros como los bonos públicos, de forma que su prima de riesgo se mantuvo controlada. Esto es así porque si algún inversor quiere deshacerse de su deuda pública porque tenga miedo o lo que sea, aparece el banco central y se la compra por un buen precio y con un tipo de interés bajo. Dejo aquí un vídeo por si os interesa profundizar en este tema.

Pero a principios del año 2022 el banco central cambió su política y dejó de comprar deuda pública con el objetivo de elevar los tipos de interés de la economía y luchar así contra la inflación; un error muy grave como tantas veces he denunciado porque eso sólo puede empeorar la actividad económica y no resuelve en nada los cuellos de botella ni la guerra de Ucrania que es lo que ha provocado la inflación. El caso es que de esa forma el banco central dejó vía libre a los inversores financieros para que fijaran ellos los tipos de interés de la deuda pública. Y claro, en un momento de miedo generalizado por el incremento notable del déficit, la prima de riesgo comenzó a crecer rápidamente.

Pero en realidad no hubiese crecido mucho más sino llega a ser por los fondos privados de pensiones británicos. Me explico. Estas instituciones se dedican a invertir el dinero de sus clientes para que cuando se jubilen tengan más dinero del que depositaron. Pero pueden actuar con precaución, o pueden actuar de forma arriesgada. Si son precavidos simplemente pueden invertir el dinero en deuda pública, que otorga una renta fija durante el tiempo que sea. Pero si son arriesgados pueden invertir parte del dinero en activos de renta variable, como las acciones, para ganar más dinero pero también con mayor riesgo de que les salga mal la apuesta. Y esto último es lo que han hecho muchos fondos privados de pensiones británicos, que han invertido hasta un billón de libras en productos financieros arriesgados (Bloomber 2022). Resulta que estos fondos privados de pensiones utilizaban los bonos públicos como garantía en sus operaciones, de forma que cuando su prima de riesgo comenzó a aumentar y su precio comenzó a caer, necesitaron rápidamente liquidez, dinero contante y sonante, para reforzar su posición financiera. ¿Y cuál era la única forma que tenían? Pues vendiendo sus activos, entre los cuales se encontraban muchos bonos públicos británicos. Y claro, la única forma de vender rápida y desesperadamente muchos bonos públicos es vendiéndolos a un precio más bajo, lo que no hacía sino volver a disparar su prima de riesgo. Y al hacerlo, volvían a necesitar dinero para mejorar sus garantías, y volvían a vender bonos públicos. Y así se generó un círculo vicioso que llegó a disparar la prima de riesgo en un solo día como nunca antes en los últimos 30 años. Si no llega a ser por esta avaricia de los fondos de pensiones, la deuda pública británica no se hubiese encarecido tanto, así que el problema no ha sido siquiera la posición fiscal del Estado, sino la tormenta financiera creada por estos fondos privados.

Esto suponía un peligro importante, no tanto para el Estado británico, que como digo, no iba a quebrar ni mucho menos, sino para el sector financiero y económico en su conjunto, porque si los fondos privados de pensiones hubiesen continuado vendiendo sus activos hubiese llegado un momento en el que hubiesen quebrado. Esto lo reconoció el propio vicegobernador del Banco de Inglaterra, Jon Cunliffe: “de no haber intervenido la autoridad monetaria, los fondos que manejan dinero en nombre de los pensionistas por todo el país se habrían encontrado con un valor neto negativo de sus activos, que hubiera provocado la necesidad de que muchos de ellos hubieran tenido que cerrar a la mañana siguiente” (El País 2022).

Así que, para evitar esas quiebras, que a su vez habrían provocado pérdidas o incluso quiebras en otras empresas (porque los fondos de pensiones hubiesen tenido que vender acciones y otros activos de otras empresas), el Banco de Inglaterra intervino el 28 de septiembre y comenzó a comprar bonos públicos a un precio elevado (Banco de Inglaterra 2022). De esta forma, los fondos de pensiones podían deshacerse de sus bonos sin hundir su precio y sin disparar su tipo de interés. En otras palabras, el Banco de Inglaterra rescató a los fondos privados de pensiones, y lo hizo hasta en tres ocasiones; y por el camino ha ido reduciendo la prima de riesgo hasta dejarla en un nivel razonable (El País 2022b). Por eso hice un vídeo para alertar de que hay que tener cuidado con estos fondos de pensiones, porque invierten tu dinero en el casino financiero y lo pueden perder fácilmente.

Esta intervención del banco central demuestra las tesis de la Teoría Monetaria Moderna y lo que hemos comprobado claramente durante los últimos años y especialmente durante la pandemia: si el banco central, que es el único creador del dinero, quiere, puede controlar la prima de riesgo de la deuda pública. Es así de sencillo. Pero recientemente el banco central de Inglaterra ha dejado de hacerlo porque está elevando mucho los tipos de interés para combatir la inflación, y si comprara deuda pública los tipos bajarían. En esta ocasión lo que ha ocurrido es que la política fiscal expansiva del gobierno de Truss ha ido en dirección contraria a la política de austeridad monetaria del banco central, y éste sólo ha intervenido cuando no le quedaba más remedio. Y el gobierno ha recibido tanta presión que al final ha dado marcha atrás en la reducción de impuestos a los ricos (Kwarteng 2022), y ojo, también en las ayudas a familias y empresas para pagar la factura energética, aunque no ha acabado con ellas sino que las ha reducido (El País 2022c).

En definitiva, el hecho de que los mercados financieros hayan presionado y disciplinado al gobierno británico no quiere decir que el neoliberalismo esté derrotado ni que el sentido común esté ahora a favor de los impuestos a los ricos como algunos dicen por ahí. Más que nada porque la reducción de los impuestos es sólo una medida, y la menos importante, de todas las del plan fiscal del gobierno de Liz Truss, que incluía ayudas a las familias y empresas para pagar las facturas energéticas. Lo único que demuestra todo esto es que actualmente la preocupación de la élite financiera ha cambiado desde el déficit público hacia la inflación y también que los bancos centrales, después de varios años comprando deuda pública a mansalva, se han echado atrás y han dado vía libre a los inversores financieros para chantajear y presionar al Estado a través de la prima de riesgo, ¡y todo en pos de la lucha contra la inflación!

Esto es muy peligroso y preocupante porque nos recuerda a lo que pasó hace diez años con la crisis del euro: que los bancos centrales abandonaron a su suerte a los Estados de forma que los gobernantes tenían que plegarse a los designios de los inversores financieros, es decir, a la austeridad fiscal. En otras palabras, que una élite financiera que no ha votado nadie impone sus intereses a los gobiernos que sí ha votado la ciudadanía.

Por eso creo que en general la izquierda se está equivocando al celebrar este episodio como una derrota del neoliberalismo y como una prueba de que no se pueden bajar los impuestos masivamente a los ricos. Quizás en términos comunicativos y de relato sea algo muy potente, pero no es riguroso en absoluto y se nos puede volver en contra en cualquier momento. Recordemos que la mayor parte del estímulo fiscal del gobierno de Truss consistía en limitar las facturas energéticas a familias y empresas; y si los mercados no han puesto tanto la diana ahí es porque viene bien para combatir la inflación. Pero ¿y si la reducción de impuestos hubiese beneficiado a los de abajo en vez de a los ricos? Los mercados hubiesen temido más inflación y hubiesen vendido su deuda pública y disciplinado igualmente al Estado británico. Obviamente eso no puede ser entendido como una derrota del neoliberalismo, sino simplemente como una adaptación a los nuevos tiempos que corren: han cambiado el miedo por el déficit público al miedo por la inflación, pero el neoliberalismo sigue ahí. Es cierto que está cosechando importantes derrotas (sobre todo porque se están interviniendo los precios en varios sectores como el energético y dando muchas ayudas para combatir la inflación), pero el hecho de que los bancos centrales vuelvan a la austeridad monetaria y permitan el chantaje de los mercados financieros a los gobiernos nos retrotrae a un pasado reciente muy oscuro.

 

 

 

Referencias:

El País (2022a) https://elpais.com/internacional/2022-09-08/liz-truss-destinara-mas-de-115000-millones-de-dinero-publico-a-congelar-la-factura-del-gas-y-la-electricidad-en-el-reino-unido.html

Gobierno del Reino Unido (2022a) https://www.gov.uk/government/news/government-outlines-plans-to-help-cut-energy-bills-for-businesses

Gobierno del Reino Unido (2022b) https://www.gov.uk/government/news/government-support-for-energy-bills-begins-for-households-and-businesses

Moodys (2022) https://twitter.com/MehreenKhn/status/1574879376801497089

FMI (2022) https://www.theguardian.com/politics/2022/sep/27/kwasi-kwartengs-tax-cuts-likely-to-increase-inequality-imf-says

Datosmacro (2022) https://datosmacro.expansion.com/prima-riesgo/uk

ONS (2022) https://www.ons.gov.uk/economy/governmentpublicsectorandtaxes/publicspending/bulletins/ukgovernmentdebtanddeficitforeurostatmaast/march2022

Bloomber (2022) https://www.bloomberg.com/news/articles/2022-09-28/the-uk-pension-problem-that-threatened-to-wreck-the-gilt-market

Banco de Inglaterra (2022) https://www.bankofengland.co.uk/news/2022/september/bank-of-england-announces-gilt-market-operation

The Guardian (2022) https://www.theguardian.com/business/2022/sep/28/bank-of-england-in-65bn-scramble-to-avert-financial-crisis?CMP=GTUK_email

El País (2022b) https://elpais.com/economia/2022-10-11/el-banco-de-inglaterra-interviene-por-tercera-vez-para-frenar-el-panico-financiero-en-los-fondos-de-pensiones.html

Kwarteng (2022) https://twitter.com/KwasiKwarteng/status/1576820620293468160?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E1576820620293468160%7Ctwgr%5Ed6a163c842e108df9fc48e2e99488f72594084b2%7Ctwcon%5Es1_&ref_url=https%3A%2F%2Fwww.eldiario.es%2Finternacional%2Fgobierno-britanico-da-marcha-no-bajara-impuestos-ricos_1_9589583.html

El País (2022c) https://elpais.com/internacional/2022-10-17/el-nuevo-ministro-de-economia-britanico-tumba-el-presupuesto-y-las-rebajas-fiscales-de-truss.html

Mitchell (2022) http://bilbo.economicoutlook.net/blog/?p=50528

Laborda (2022) https://www.elsaltodiario.com/analisis/juan-laborda-financiarizacion-pensiones-detras-hundimiento-libra

Sáenz (2022) https://www.eldiario.es/politica/ansia-reducir-impuestos-liz-truss-hunda-economia-britanica-dias_129_9583720.html

Smith (2022) https://www.nakedcapitalism.com/2022/10/bank-of-england-bought-only-small-amounts-of-bonds-even-today-warns-pension-funds-they-have-only-three-days-left-to-unwind-derivatives-with-boe-support.html

Adan et al (2022) https://ifs.org.uk/articles/mini-budget-response

Depreciación libra https://www.bankofengland.co.uk/boeapps/database/

The Telegraph (2022) https://www.telegraph.co.uk/business/2022/09/28/moodys-threatens-downgrade-uk-credit-rating-kwasi-kwartengs/

 

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/10 (0 votes cast)
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0 (from 0 votes)
Be Sociable, Share!
www.pdf24.org    Send article as PDF