2.2 Los recortes no reducen la prima de riesgo; en todo caso la aumentan

Acabamos de comprobar que esa relación directa que sugiere que la prima de riesgo sube cuando lo hace el déficit o la deuda pública no sólo está lejos de ser perfecta sino que adolece de grandes deficiencias que la hacen inservible para explicar las oscilaciones de la prima de riesgo. Ahora pondremos a prueba la afirmación que se deduce de esa relación y que sostiene que para reducir la prima de riesgo hay que disminuir el déficit y la deuda pública mediante recortes de gastos y aumento de impuestos. Es precisamente a lo que nos tienen acostumbrados muchos dirigentes políticos actuales (tanto del anterior gobierno como del actual) cuando se empeñan en realizar recortes y reformas para ganarse la confianza de los mercados e impedir que la prima de riesgo siga subiendo. De hecho, el primer plan importante de recortes lo llevó a cabo el entonces presidente del gobierno Zapatero cinco días después de que el diferencial marcase sus máximos históricos hasta la fecha en los 164 puntos básicos el 7 de mayo de 2010. El objetivo teórico de estas dolorosas medidas era el de contentar a los mercados financieros y detener la escalada de la prima de riesgo. Desde aquella fecha, todos los recortes sucesivos teóricamente han buscado el mismo propósito: calmar la voracidad de los especuladores y así paralizar o reducir el nivel ascendente de la prima de riesgo. Veamos ahora si lograron su objetivo.

En la gráfica siguiente se muestra la evolución de la prima de riesgo española desde finales de 2005 hasta mitad de 2012 (1):

 

Fuente: Elaboración propia a partir de datosmacro.com

He dividido el gráfico en tres zonas claramente diferenciadas. Tal y como se puede comprobar, la primera zona abarca desde el inicio del dibujo hasta los primeros efectos de la crisis a finales de 2007, época durante la cual la prima de riesgo se mantuvo estable en un valor muy cercano a 0. La curva del gráfico en esta zona es prácticamente una línea recta.

La segunda zona se enmarca desde esa fecha hasta la primera escalada importante en mayo de 2010. Durante esta época, la prima de riesgo tuvo una evolución más errática, sufriendo altibajos considerables que la llegaron a situar por encima de los 100 puntos básicos a principios de 2009. No obstante, se puede observar que su comportamiento no variaba demasiado de un día para otro; no se producían aumentos ni caídas demasiado grandes en el nivel de prima de riesgo. Es por esto que la curva que queda reflejada en el gráfico no “tiembla” demasiado, aunque lo haga mucho más que en la primera zona.

La tercera y última zona comienza a partir de los recortes que impuso Zapatero en mayo de 2010 con la intención de reducir la escalada que se acababa de producir en la prima de riesgo. En esta subdivisión se aprecia claramente cómo la evolución de la prima de riesgo es mucho más errática; se producen caídas y aumentos muy importantes en muy poco tiempo (visualmente se detecta porque la curva “tiembla” mucho; nótese la diferencia con las zonas anteriores).

Precisamente esta vibración desmesurada de la prima de riesgo en la última etapa se corresponde con los sucesivos y cada vez más destacados recortes de gasto y subidas de impuestos que han llevado a cabo los dos gobiernos españoles. No deja de llamar la atención que la época en la que más recortes se han realizado en la historia de la democracia española coincida con la época de mayor convulsión en el desarrollo de la prima de riesgo. Pero no sólo es llamativo esa oscilación imparable, sino la tendencia que la acompaña. Si tuviésemos que trazar con una regla una línea que representara lo más fielmente posible la evolución de la prima de riesgo en esa tercera zona analizada, comprobaríamos claramente cómo esa línea sería totalmente ascendente. Lo que quiere decir que a pesar de todos los recortes realizados durante esa época, la prima de riesgo no dejó de aumentar a un ritmo sorprendente.

Parece evidente que realizar recortes no provoca una disminución de la prima de riesgo. Desde mayo de 2010 los recortes han sido recurrentes y cada vez más importantes y la prima de riesgo no paró de crecer. No obstante, alguien podría pensar ingenuamente que el problema es que España no había realizado suficientes recortes, y que hasta que no lo hiciese la prima de riesgo no disminuiría. Para refutar este distraído argumento, basta con echar un rápido vistazo a la evolución de las primas de riesgo de aquellos países que iban un paso por delante de España en los recortes: Grecia y Portugal.

 

Fuente: datosmacro.com

Fuente: datosmacro.com

Como se puede comprobar en ambos gráficos, a pesar de haber realizado más y más dolorosos recortes, las primas de riesgo portuguesa y griega presentaban una tendencia claramente alcista. Para aquellos que quieran ver en estos gráficos una mejora en la evolución de la prima en las últimas fechas analizadas, que tengan en cuenta dos cosas: la primera es que no se olviden de las cotas tan altas de las que parten esas primas de riesgo (reducir la prima portuguesa de 1500 a 900 no fue ningún logro porque la cifra de 900 seguía verdaderamente intolerable; lo mismo para el caso griego que redujo su prima de 3500 a 2400). La segunda es que estas caídas fueron temporales, tal y como nos demostró la prima de riesgo italiana a principios de 2012, cuando su prima de riesgo disminuyó 200 puntos para volver a recuperarlos en poco más de un mes. Este fenómeno se puede ver en el siguiente gráfico.

Fuente: datosmacro.com

Por todo ello, tenemos más evidencia empírica que respalda nuestra conclusión: los recortes no disminuyen la prima de riesgo del país correspondiente. Y esto hay que decirlo bien alto y claro para refutar esa falsa idea en la que los gobernantes basan sus medidas al considerar que la solución para ganar confianza en los mercados consiste en reducir los altos niveles de déficit y deuda a través de la ejecución de recortes presupuestarios.

Es más, podríamos incluso atrevernos a decir que los recortes provocan el efecto contrario que se persigue; es decir, los recortes hacen que la prima de riesgo aumente. Esto es algo que no sólo nos queda sugerido por los gráficos que acabamos de visualizar, sino que también nos lo insinúa la pura lógica y los principios más básicos en economía: los recortes se basan por un lado en reducir el gasto público, que contrae la demanda agregada de la economía, y por otro lado en aumentos de los impuestos, que reducen la capacidad de consumo de las familias y con ella de nuevo la demanda agregada de la economía. Ya en los primeros años de cualquier curso de economía se explica que si la demanda agregada disminuye, lo hace con ella el crecimiento económico de la economía, y por lo tanto también el empleo y las oportunidades de negocio empresariales. Todo ello no hace más que repercutir negativamente en las expectativas de crecimiento de la economía, lo que implica que los inversionistas internacionales vayan perdiendo la confianza en el país. Y a medida que se deteriora la confianza, la demanda de bonos disminuye y la prima de riesgo aumenta. Un país que no goza de la confianza de los mercados financieros no sólo es un país que tendrá más difícil la oportunidad de financiarse, sino que también será un país fácil de atacar por los especuladores financieros.

Sigamos profundizando en las consecuencias que tienen para la economía los recortes en el gasto público y los aumentos de impuestos.

Notas.

(1)   Ya sabemos que a finales de julio de 2012 la situación cambió gracias al anuncio público del Banco Central Europeo.

 

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