Rajoy no quiere enterarse de que reducir cotizaciones sociales no sirve para generar empleo

Artículo publicado el 6 de marzo en Andalucesdiario.es

Durante el pasado debate del estado de la nación Rajoy anunció una serie de medidas que va a implantar su gobierno en muy poco tiempo. En estos “debates” (que de debate no tienen nada; en realidad son mítines) el presidente del gobierno siempre se reserva un as en la manga que atrae toda la atención y deja interesadamente en un segundo plano otras cuestiones más problemáticas, como el famoso cheque bebé de Zapatero en 2007. La medida estrella de Rajoy esta vez ha sido la tarifa plana de 100 euros de cotizaciones sociales por parte del empresario. De esta forma, todos los empresarios que quieran ampliar la plantilla de trabajadores podrán hacerlo pagando únicamente 100 euros por trabajador en concepto de cotizaciones sociales durante los dos años siguientes.

Dejando a un lado lo regresivo e injusto de su aplicación (pues pagaría 100 euros de cotización tanto el gran empresario que puede pagar mucho más como el pequeño empresario que anda con la soga al cuello) y algún que otro detalle, no paro de escuchar muchas voces de una y otra orientación política que señalan lo positivo que puede ser esta medida. El argumento suele ser que si al empresario le sale más barato contratar a un nuevo trabajador, entonces es más probable que lo haga. Algunos van incluso más lejos y se atreven a afirmar que no se trata de probabilidad sino de certeza: el empresario contratará más trabajadores si puede hacerlo a un coste tan bajo como el citado.

Pero el problema es que estas personas están opinando sin haber siquiera ojeado los datos disponibles. Y lo que es peor, están opinando influenciados por la teoría económica convencional (la que se enseña en las universidades y la que se respira frecuentemente en los grandes medios de comunicación) que nos viene a decir que el principal obstáculo a contratar es el coste de producción en general y el coste laboral en particular. El mensaje es que si un empresario no contrata es básicamente porque sufreimpuestos muy altos o porque sufre salarios muy elevados. Aunque son factores que pueden ser muy importantes, ni son los únicos ni tienen por qué ser los más relevantes.

Para ver cuánto de verdad hay en esas afirmaciones es necesario atender a los datos disponibles. El Banco Central Europeo realiza una encuesta a las empresas de la zona euro para saber cuál es su principal problema. Según esta encuesta, hoy día el 28% de las pequeñas y medianas empresas españolas (que son las que generan el 63% de todo el empleo en España) sostienen que su principal problema es la falta de clientes. Para el 23% de las pymes españolas es la falta de acceso a la financiación. El 17% declara que es la elevada competencia empresarial. En cambio, sólo el 15% de las pymes españolas sostiene que su principal problema son los costes de producción y laborales, entre los que se encuentran los impuestos y los salarios.

En el caso de las grandes empresas la encuesta sólo ofrece datos agregados para el conjunto de la Eurozona, y no por países. En cualquier caso el problema más importante también es la falta de clientes (lo es para el 28% de las grandes empresas), mientras que en segundo lugar y a bastante distancia se encuentran los costes de producción y laborales (porcentaje del 15%).

Por lo tanto, parece que los costes de producción y laborales –que son los que intenta enfrentar el gobierno– no conforman ni de lejos el problema más acuciante. Más bien todo indica que los problemas más graves y los que habría que abordar para fomentar la creación de empleo son 1) la falta de clientes y 2) la dificultad en el acceso a la financiación. El primer problema queda también reflejado por el índice de utilización de capacidad productiva que emplea el Banco de España. Este indicador aproxima la proporción de instalaciones que utilizan las empresas industriales sobre el total de instalaciones existentes. En la actualidad el índice está en el 75,5% cuando en épocas de crecimiento económico supera el 80%. Esto quiere decir que las empresas utilizan menos instalaciones de las que normalmente usan porque no disponen de suficientes clientes como para venderles todo lo que podrían producir si pusiesen a mayor rendimiento sus instalaciones.

Por lo tanto, medidas como la anunciada en el pasado debate del estado de la nación no atacan a la raíz del problema, y por lo tanto las repercusiones positivas que pudiera tener respecto a creación de empleo serán muy limitadas (si es que las hubiere). Si el gobierno quisiese de verdad aumentar la plantilla de las empresas lo que haría sería aumentar la capacidad adquisitiva de la población, de forma que ésta invertiría y consumiría más y por lo tanto las empresas contratarían más trabajadores para satisfacer una demanda creciente. Sin embargo, las políticas de austeridad que aplica el gobierno consistentes en reducir los salarios de la población y en recortar el gasto público no hacen sino todo lo contrario, empeorando todavía más las cosas.

En definitiva, medidas como la anunciada no tendrán ningún impacto o lo tendrán muy limitado mientras las políticas de austeridad sean protagonistas en la agenda del gobierno. No se puede estar empobreciendo a la población y a la vez decir que se pretende fomentar la creación de empleo.

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 8.9/10 (11 votes cast)
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: +5 (from 7 votes)
Rajoy no quiere enterarse de que reducir cotizaciones sociales no sirve para generar empleo, 8.9 out of 10 based on 11 ratings
Be Sociable, Share!
PDF24    Send article as PDF