Subir las cotizaciones sociales para pagar las pensiones de los baby boomers es absurdo


El gobierno ha pactado con los sindicatos la aprobación de una nueva fórmula para asegurar el pago de las pensiones de los llamados baby boomers, que son aquellos nacidos entre 1955 y 1975 aproximadamente, y que son muy numerosos y de ahí que haya preocupación por pagar sus cuantiosas pensiones. Esta fórmula, denominada “mecanismo de equidad intergeneracional”, consiste en aumentar durante 10 años las cotizaciones sociales de todo el mundo, almacenar ese dinero en la llamada hucha de las pensiones y utilizarlo cuando los baby boomers se jubilen. Más allá del debate sobre lo positiva o negativa que puede ser esta medida, en este vídeo me interesa destacar la falta de lógica económica que tiene. Aunque pueda sonar intuitivo guardar dinero ahora para utilizarlo en un futuro, en realidad no tiene ni pies ni cabeza. Vamos a ver por qué digo esto.

Recordemos que el sistema público de pensiones español es de reparto, es decir, que los empleadores y los empleados pagan cotizaciones sociales al Estado, concretamente a la Seguridad Social, que servirán para dos cosas. Por un lado, para financiar las pensiones y otras prestaciones sociales que se paguen en la actualidad y, por otro lado, para calcular cuánto podrán cobrar esos trabajadores en el futuro cuando dejen de trabajar (por desempleo, invalidez y jubilación) o su familia si es por fallecimiento.

Pues bien, como en nuestro país la generación del baby boom, -que es la que ensancha tanto nuestra pirámide de población al ser tan numerosa- se está aproximando cada vez más a la edad de jubilación, que está en torno a los 66 años, cuando se jubilen va a haber que dedicar mucho más dinero a pagar sus pensiones, y de ahí que muchos economistas lleven tiempo diciendo que algo hay que hacer. Por un lado, están quienes defienden que hay que recortar las pensiones, porque dicen que el Estado no va a tener tanta capacidad económica para pagar tantas a los nuevos jubilados. En este grupo se incluyen quienes diseñaron las reformas de las pensiones en 2011 y 2013 durante los gobiernos de Zapatero y de Rajoy, porque en ellas se programó un recorte paulatino de las pensiones futuras (aunque la reforma del PP de 2013 fue derogada).

Por otro lado, están quienes defienden que hay que incrementar las cotizaciones sociales para que así el Estado tenga suficientes recursos para pagar todas esas futuras pensiones. En este grupo se incluyen tanto el actual gobierno como los principales sindicatos. Ellos argumentan que es mejor esto que recortar pensiones porque así los pensionistas no se verían perjudicados. El otro grupo replica diciendo que los perjudicados serían los trabajadores actuales, que verían reducido su salario neto, y los empleadores, a los que les saldría más caro contratar.

Hagamos una primera valoración sobre este debate y luego abordemos el tema de la lógica económica de la medida. La medida acordada incrementa las cotizaciones sociales un 0,5% para los empleadores y un 0,1% para los trabajadores, lo que en total viene a ser entre 5 y 10 euros al mes aproximadamente, dependiendo de la cuantía del salario. Es decir, que el impacto es muy reducido: los trabajadores apenas lo van a notar en sus bolsillos, y los empresarios tampoco lo van a notar mucho. Esta reducida cuantía es precisamente lo que lleva a algunos a decir que esta medida es insuficiente para pagar las pensiones de los baby boomers. Por otro lado, hay quienes señalan que los empresarios podrían repercutir su aumento de cotizaciones sociales en el salario de los trabajadores, pero eso es muy cuestionable, porque, por ejemplo, los empresarios que pagan un salario mínimo no lo pueden bajar más, y porque existen derechos laborales que impiden o dificultan mucho esa reducción unilateral de salario; además, a los empresarios no les conviene enemistarse todavía más con los trabajadores y sindicatos por una leve subida de las cotizaciones sociales. De todas formas, incluso en el peor de los casos, no estaríamos hablando de una reducción significativa del salario neto y, además, todas esas cotizaciones sociales extra estarían elevando las prestaciones sociales que puede disfrutar el trabajador en el futuro (lo que se llama salario diferido, porque no se cobra ahora sino cuando pase un tiempo).

No obstante, lo que me parece más relevante es analizar la lógica económica de esta medida. Esta lógica es la de ir “guardando” dinero en la hucha de las pensiones para poder utilizarlo en el futuro. Pero como ya expliqué en un vídeo anterior, la hucha de las pensiones no sirve para nada, es un invento estrafalario que no tiene sentido económico y que responde a una mala comprensión de la naturaleza del dinero. En la serie que hice sobre Teoría Monetaria Moderna (y también en mi nuevo libro, SPAM) ya expliqué que el dinero no es una cosa que se pueda tocar o guardar, sino que es una magnitud para medir créditos y deudas. En realidad, el dinero no es otra cosa que números que reflejan un cierto valor, y al igual que los números no se pueden guardar, el dinero tampoco.

Cuando una persona paga cotizaciones sociales, lo único que ocurre es que el Estado reduce el saldo de su cuenta bancaria y aumenta el de la Seguridad Social en la misma cantidad. El dinero no pasa a estar en ningún sitio porque no es una cosa, simplemente son números que suben y bajan. Y ocurre lo contrario cuando la Seguridad Social paga una pensión: su saldo bancario se reduce y aumenta el del pensionista. No ocurre nada más.

Si el Estado es creador del dinero que utiliza, entonces puede aumentar saldos bancarios siempre que quiera y sin restricciones. No es el caso de España, porque utiliza el euro, que es una moneda que crea el Banco Central Europeo. Pero no importa: si, tras recaudar los impuestos, el Estado español no tiene suficiente saldo en su cuenta bancaria, puede, por ejemplo, obtener financiación vendiendo bonos públicos, que es el recurso que utilizan todos los países del mundo y con toda naturalidad. Ya he explicado hasta la saciedad que, siempre que haya respaldo de un banco central, ese recurso es perfectamente sostenible en el tiempo. Y esto se ve más claro hoy día, porque los bancos centrales garantizan pleno respaldo a los bonos públicos ya que no dejan de crear ingentes cantidades de dinero para hacer que cualquier nivel de deuda pública sea sostenible. Recuerdo que actualmente los Estados están hasta ganando dinero por emitir bonos públicos.

Así que, ¿qué sentido tiene que el Estado español vaya a reducir los saldos de las cuentas bancarias de empleadores y trabajadores hoy día si el pago de las pensiones de los baby boomers se realizará en el futuro, dentro de unos años? Lo único que estaríamos haciendo sería empobrecer algo a empresarios y trabajadores sin que los pensionistas de la actualidad se viesen favorecidos.

¿No sería más lógico dejar intactos esos saldos bancarios hoy día -y por lo tanto no empobrecer a nadie-, y cuando haya que pagar las pensiones de los baby boomer en el futuro obtener financiación de alguna parte para hacerlo, ya sea de impuestos, de bonos públicos o de donde sea? Incluso de cotizaciones sociales, pero en ese momento y no antes. Porque es que el dinero que hoy se meta en la hucha de las pensiones no viajará al futuro, es simplemente un apunte, un registro; y habremos empobrecido a la gente sin ningún motivo. Ese dinero en manos de empresarios y trabajadores podría utilizarse para inversiones o para compras, pero si se mete en una hucha entonces no podrá servir para nada de eso, y la actividad económica será más débil -aunque muy poco más débil, porque la cuantía es reducida. Lo único positivo de esta medida es que los trabajadores podrán cobrar más por sus prestaciones en un futuro, pero ojo, eso se podría lograr también sin necesidad de aumentar las cotizaciones sociales.

Imaginemos que hoy día no hacemos ninguna reforma en el sistema público de pensiones, que ni las recortamos ni aumentamos cotizaciones sociales, y que llegamos al año en el que hay que pagar las pensiones a los baby boomers. Pues bien, si en ese momento no hay suficiente saldo en las cuentas públicas, el Estado puede incrementar impuestos o crear alguno nuevo, o puede emitir más bonos públicos, o puede recibir una transferencia a fondo perdido de la Unión Europea, o directamente del Banco Central Europeo, o puede incluso incrementar las cotizaciones sociales. En fin, hay muchas alternativas factibles; no hace falta haber “guardado” dinero en el pasado que, como digo, es perjudicial en el momento en el que se hace.

Y es que el asunto de la sostenibilidad de las pensiones públicas siempre se plantea mal. La pregunta que se suele hacer la gente es: ¿tendremos suficiente dinero en el futuro para pagar las pensiones a nuestros mayores? Pero ésa no es la pregunta que nos tenemos que hacer, porque de hecho es muy fácil de responder, porque al fin y al cabo el dinero es un invento del ser humano y se crea a libre voluntad; ¡son números! (esto no quiere decir que sea deseable o conveniente crear todo el dinero del mundo; lo que quiere decir es simplemente que no hay ninguna necesidad de guardarlo ahora para que esté disponible en el futuro). La pregunta verdaderamente importante es: “¿tendremos en el futuro suficientes personas en edad de trabajar para producir los bienes y servicios que necesitarán nuestros mayores?”. Eso es lo importante y fijaos que no se habla de dinero, se habla de recursos reales: fuerza de trabajo, recursos naturales, herramientas, maquinaria… A esa pregunta tendremos que darle respuesta con los recursos reales que tengamos en ese momento, no con el dinero que hayamos ahorrado en el pasado, porque eso no pinta nada. Y, por cierto, teniendo en cuenta la enorme cantidad de desempleados que hay tanto en nuestro país como fuera de él y los elevados niveles de productividad que hemos alcanzado gracias a máquinas y robots, la pregunta tampoco debería ser difícil de responder.

En definitiva, aumentar cotizaciones sociales para guardar dinero en una hucha y utilizarlo en el futuro es un completo sinsentido. El dinero no se puede guardar, porque son números que suben y bajan en las cuentas bancarias. El dinero no viaja por el tiempo. Cuando llegue ese futuro, si necesitamos dinero, hay muchísimas formas de obtenerlo, y cualquier de ella es más sostenible y positiva para la economía que “traer” el dinero del pasado. Empobrecer ahora, por poco que sea, a los empleadores y trabajadores para no dar ningún beneficio a nadie en el presente, es absolutamente absurdo.

No related content found.

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 10.0/10 (1 vote cast)
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: +5 (from 5 votes)
Subir las cotizaciones sociales para pagar las pensiones de los baby boomers es absurdo, 10.0 out of 10 based on 1 rating
Be Sociable, Share!
www.pdf24.org    Send article as PDF