Teoría Monetaria Moderna para principiantes 19. Resumen

En los vídeos anteriores hemos visto con cierto detalle los aspectos básicos de la Teoría Monetaria Moderna. En este vídeo simplemente haremos un resumen para que podamos tener toda la información recogida en unos pocos minutos.

El punto de partida de la Teoría Monetaria Moderna consiste en concebir el dinero como una unidad de cuenta abstracta que permite medir derechos de cobro y compromisos de pago, o créditos y deudas. El dinero no sería una mercancía o algo físico que ayudaría a facilitar las transacciones, sino un invento abstracto del ser humano como lo podrían ser las magnitudes de distancia o de volumen. Sería importante distinguir la unidad de medida utilizada, por ejemplo el euro, del objeto físico que se utiliza para medir, como por ejemplo monedas, billetes, cheques o saldos en cuentas bancarias, al igual que distinguimos los metros de la cinta métrica que utilizamos para medirlos o los litros de los recipientes. En consecuencia, no tiene sentido hablar de la finitud del dinero, porque al ser una magnitud, un número, es infinito. Si puedes crear tantos números como quieras, también puedes crear tanto dinero como quieras.

Por otro lado, el dinero no habría sido inventado por los agentes económicos de forma descentralizada en el mercado para superar los inconvenientes del trueque, sino que habría sido inventado por las autoridades públicas para gestionar la recolección y redistribución de recursos dentro de su territorio. Los templos y palacios de Sumeria y de Egipto habrían creado hace más de 5.000 años las primeras unidades de cuenta, referenciadas en cereales, para recolectar recursos y volver a distribuirlos entre la población. El material utilizado para simbolizar esas unidades fue la cerámica cocida, a la que se le daba forma de tablillas. A partir de esa referencia se iba estableciendo el precio del resto de productos, incluyendo los salarios de los empleados públicos, que eran pagados en dicha unidad de cuenta, e incluso los tributos que tenía que pagar la población. De esta forma, no hacía falta entregar recursos reales como pago, sino que también se podía entregar la unidad de cuenta que creaban las autoridades, pues eso saldaba el pago de tributos. Esto permitió que dicho dinero estatal fuese aceptado de forma generalizada por la población, ya que todo el mundo lo necesitaba para pagar esos tributos. Así nació el dinero de uso generalizado.

El privilegio estatal de crear un dinero que va a ser utilizado por la población es a lo que hace referencia el término de chartalismo. Simplemente haciendo que la gente pague impuestos en una unidad de cuenta determinada, los Estados logran que dicha unidad de cuenta sea utilizada como dinero común. El Estado logra así el monopolio de la creación de dinero, gracias a su monopolio de la violencia. Esto fue utilizado por los Estados autoritarios e imperiales para concentrar poder, colonizar y esclavizar, mientras que en la actualidad los Estados democráticos lo utilizan fundamentalmente para reducir la desigualdad. Y un Estado que crea su dinero simplemente anotando números no se enfrenta a ninguna restricción: puede crear todo el dinero que quiera.

Por eso los impuestos no sirven para financiar los gastos públicos, porque el Estado emisor puede simplemente crear el dinero para gastar. De hecho, este Estado no podría recaudar impuestos si no hubiese creado el dinero antes, porque no habría nada que recaudar. El orden es el inverso al que comúnmente se piensa: primero el Estado gasta, y luego ingresa. No puede ser de otra forma. Pero eso no quiere decir que los impuestos no sean necesarios, pues de hecho tienen muchas utilidades y son fundamentales. En primer lugar, como ya hemos dicho, los impuestos son necesarios para dar valor al dinero, porque sin ellos la gente no necesitaría el dinero y no lo utilizaría. En segundo lugar, sirven para que el Estado pueda recolectar recursos reales y redistribuirlos entre la población, afectando así a los niveles de distribución de la renta y riqueza. En tercer lugar, los impuestos retiran dinero de circulación, lo que puede ser necesario si éste se volviese abundante. En cuarto lugar, sirven para penalizar determinados comportamientos o premiar otros o para ayudar a determinados sectores. Y, en quinto y último lugar, sirven para ayudar a valorar determinados productos que crea el Estado.

Evidentemente el dinero que crea un Estado sólo sirve para el territorio que controla, no hay garantía de que pueda servir más allá de sus fronteras. Aunque hay Estados tan poderosos, en términos económicos, militares y culturales, que son capaces de lograr que utilicen su dinero en el extranjero. Y al revés: hay Estados tan debilitados que son incapaces de lograr que su propio dinero sea utilizado de forma generalizada en su territorio.

Es importante distinguir un Estado emisor del dinero de un Estado usuario del mismo. El primero crea el dinero que utiliza, mientras que el segundo no. Hay Estados que utilizan monedas que crean otros Estados, o que utilizan monedas de una unión monetaria. Evidentemente estos Estados no pueden gastar todo el dinero que quieran; primero lo necesitan obtener. Esto hace que acaben funcionando como las administraciones públicas regionales y también como las familias y empresas, que tampoco pueden crear el dinero, sino que tienen que hacerse con él antes de gastarlo.

Pero ya sean emisores o usuarios del dinero, cuando un Estado gasta más de lo que ingresa, es decir, cuando registra déficit público, está inyectando nuevo dinero en la economía. El gasto público aumenta los ingresos del sector privado en la misma cantidad, mientras que los ingresos públicos aumentan el gasto del sector privado en la misma cantidad, todo ello independientemente de cómo se financie el gasto público. Por eso, el déficit público, que implica que hay más gasto público que ingresos públicos, es equivalente a creación de dinero.

Como es evidente, si el Estado es emisor de dinero, puede permitirse cualquier nivel de déficit público, porque le basta con crear tanto dinero para gastar como quiera. Esto no le tiene por qué dar problemas de deuda siempre que se haya endeudado en la misma moneda que crea, porque a la hora de devolver el dinero puede simplemente crear el dinero y pagar. De hecho, es que el dinero que le presta cualquier inversor financiero es dinero que creó en su día el Estado, porque si no lo hubiera hecho no tendría nada para prestarle. Por eso, un Estado emisor del dinero puede pagar sus deudas y evitar la insolvencia siempre que quiera. En realidad, la deuda pública no es otra cosa que la cantidad de dinero que ha inyectado el Estado a través de sus déficits públicos.

Pero hay otras formas de inyectar nuevo dinero en la economía. Los bancos privados, cuando conceden créditos, también crean dinero. En realidad, es un dinero especial, porque sólo sirve para transacciones bancarias y solamente en el seno de dicho banco; pero al haber tantos bancos y tantos créditos, este tipo de dinero es el más utilizado y predominante en la actualidad. Eso sí, los bancos siempre se comprometen a cambiarlo por dinero estatal cuando se les pida (aunque no siempre puedan hacerlo, en cuyo caso suelen recibir ayuda de las autoridades para evitar quiebras y pérdida de ahorros).

Por eso el banco central está siempre respaldando dicha concesión de créditos, porque su objetivo es que los bancos cuenten con suficiente dinero estatal para que no tengan problemas. Esto explica que la naturaleza de este dinero sea endógena, es decir, que se crea al calor de la actividad económica, no por decisiones discrecionales de las autoridades. Primero alguna familia o empresa pide un crédito, luego el banco se lo concede, y sólo si necesitara dinero estatal para respaldar dicha operación, el banco central crearía dinero. La llave para crear el dinero a través de esta vía la tienen las familias y las empresas, no las autoridades monetarias, que se ven prácticamente obligadas a cubrir dicha demanda de dinero.

El banco central tiene muchas formas de regular la concesión de créditos (y por lo tanto la creación de dinero bancario), pero la más importante es el establecimiento de los tipos de interés. Cuanto más bajos sean, más barato será pedir préstamos y más se pedirán; y cuanto más altos sean, más caro será, y menos se pedirán. Lo que ocurre es que, si los bancos privados tienen mucho dinero estatal en su propiedad (algo que suele ocurrir cuando hay déficit público), empujarán a la baja el tipo de interés, lo que podría poner en alerta a las autoridades monetarias, porque no quieren eso. Para arreglarlo, estas autoridades suelen emitir bonos públicos que retiran ese dinero estatal de los bancos, solucionando el problema de raíz. Por eso, incluso los Estados emisores de dinero emiten bonos públicos, pero no lo hacen para financiar sus gastos, sino para controlar los tipos de interés.

Junto al déficit público y a la concesión de créditos bancarios, existe una tercera vía para inyectar dinero en la economía: el sector exterior. Cuando llegan turistas a nuestro país, cuando vendemos productos en el extranjero, o cuando alguien de fuera nos presta o regala dinero, la cantidad total de dinero circulando en nuestra economía aumenta.

Pues bien, esas tres formas de inyección de dinero pueden incrementar el gasto en nuestra economía, lo cual es necesario para poder vender lo que se produce. Si todo ese gasto logrado es insuficiente para comprar todo lo que puede producir nuestra economía, entonces las empresas no necesitarán contratar a tantas personas y algunas se quedarán desempleadas. El concepto de Finanza Funcional nos sugiere que el gasto público puede incrementarse todo lo que sea necesario para cubrir esa brecha, logrando así alcanzar la máxima producción y el pleno empleo. Pero sin pasarse, porque en caso de hacerlo habría más gasto que producción y por lo tanto surgiría la inflación.

La inflación es el incremento generalizado y sostenido de los precios, y es un fenómeno muy complejo. Hay muchas causas que pueden hacer que los vendedores aumenten los precios de sus productos: un incremento del coste de las materias primas, un incremento del coste de los salarios, de otros costes de producción, la búsqueda de mayores beneficios, una demanda excesiva… Pero es fundamental entender que una inflación moderada no tiene por qué ser negativa para la economía y que, de hecho, a menudo suele ir de la mano del crecimiento económico.

Otra cosa es la hiperinflación, que es un incremento desorbitado y descontrolado de los precios, porque eso sí que causa enormes daños a la economía y a la población. Pero estos episodios solamente ocurren cuando hay conflictos políticos de consecuencias dramáticas, que hunden la producción, empujando a los vendedores a vender lo poco que tienen a un precio mucho más elevado. Y para poder comprar productos cuyo precio se ha disparado, la gente necesita mucho más dinero, por eso las autoridades acaban poniendo mucha más cantidad en circulación. Crear mucho dinero nunca es la causa de la hiperinflación, sino que es su consecuencia.

Así que, teniendo en cuenta todo esto, la Teoría Monetaria Monetaria propone una política económica muy concreta: el Trabajo Garantizado, consistente en que el Estado garantiza un empleo estable y en condiciones dignas a todo el que quiera y pueda trabajar. En vez de buscar indirectamente el pleno empleo a través de un incremento de la demanda que anime a los empresarios a contratar a los desempleados, se trata de contratar directamente a los desempleados. De esta forma se llega al pleno empleo sin pasar por la amenaza de que los vendedores incrementen los precios. Además, como el salario del Trabajo Garantizado es fijo se consiguen dos cosas importantes. Por un lado, se evitaría que las exigencias salariales empujaran al alza la inflación, mientras que por otro lado funcionaría como un salario mínimo de facto, porque nadie trabajaría en ningún sitio por menos dinero. De esta forma, se lograría el pleno empleo sin sufrir inflación. Un Estado emisor del dinero puede contratar a todos los desempleados sin ningún tipo de problema financiero, aunque esto no quita que los Estados usuarios no puedan hacerlo, ya que en realidad el coste económico, social y ecológico de aplicar el Trabajo Garantizado es bastante menor que mantener a la gente inactiva y parada.

En fin, como hemos podido ver, la Teoría Monetaria Moderna se apoya en diversos planteamientos teóricos para presentar un marco analítico (en mi opinión bastante coherente, sólido y realista) que permita entender mejor nuestras economías modernas.

Yo creo que la principal ventaja de este marco teórico es que permite derrumbar muchos de esos mitos económicos que se utilizan para mantener el statu quo de nuestras sociedades. Cuando alguien se pregunta cómo es posible que en pleno siglo XXI, con el impresionante progreso tecnológico que hemos alcanzado, sigamos padeciendo pobreza, desigualdad y desempleo, la respuesta típica que da la teoría económica convencional es que dichos dramas sociales son un peaje que hay que pagar para conseguir que la economía funcione. Se nos dice que no hay suficiente dinero, o que, si el Estado se endeuda para dar ayudas o crear empleo para la gente más necesitada, el caos financiero aparecerá y la inflación se disparará, y que eso es insostenible o mucho peor que dejarlo todo como estaba.

Pero la Teoría Monetaria Moderna muestra que eso no es así, que los Estados tienen un amplio margen de maniobra  para mejorar el bienestar de la población sin generar desequilibrios macroeconómicos y sin necesidad de mendigar recursos a las grandes empresas y fortunas.

Si todavía hay muchos economistas que nos dicen otra cosa, es por uno de dos posibles motivos: o porque mienten, ya que tienen intereses en mantener un sistema injusto que beneficia a unos pocos privilegiados a costa de perjudicar a la mayoría social, perteneciendo evidentemente ellos a los primeros, o porque andan despistados por haberse creído las teorías que esos mismos mentirosos e interesados han hecho proliferar por todos los poros de la sociedad y de mil formas distintas.

Todo esto no quiere decir que la Teoría Monetaria Moderna sea perfecta o la receta mágica para acabar con los problemas económicos y sociales. Lo único que quiere decir es que la economía puede entenderse de otra manera a la que siempre nos cuentan, y que gracias a ello no tenemos por qué creer que es imposible mejorar la vida de la gente sin generar el caos económico, como siempre nos dicen. Por supuesto que la Teoría Monetaria Moderna tiene puntos débiles y sufre numerosas críticas (aunque no todas son serias), y precisamente eso será lo que abordemos en el último vídeo de esta serie, porque la crítica, siempre que sea rigurosa y constructiva, debe ser siempre bienvenida, ya que, entre otras cosas, contribuye a enriquecer los conocimientos.

 

Referencias:

Capítulo 1. Naturaleza del dinero https://www.youtube.com/watch?v=KNhbLDLLUS0

Capítulo 2. Origen del dinero https://www.youtube.com/watch?v=0KsiZUghvN0&t

Capítulo 3. Dinero del Estado https://www.youtube.com/watch?v=L6uhTF1bhl0&t

Capítulo 4. Impuestos https://www.youtube.com/watch?v=mefc0JopQ7I&t

Capítulo 5. Espacio monetario https://www.youtube.com/watch?v=cXmIj3WFfSw

Capítulo 6. Soberanía monetaria https://www.youtube.com/watch?v=didZb2j5AlA&t

Capítulo 7. Déficit público https://www.youtube.com/watch?v=i0g_kIX8tVc&t

Capítulo 8. Deuda pública https://www.youtube.com/watch?v=j4BjFzYQFD4&t

Capítulo 9. Dinero bancario https://www.youtube.com/watch?v=hf2YgaNi8V4&t

Capítulo 10. Dinero endógeno https://www.youtube.com/watch?v=EkXrWWIhw2k

Capítulo 11. Tipos de interés https://www.youtube.com/watch?v=C9kTywLWSkw&t

Capítulo 12. Expansión Cuantitativa https://www.youtube.com/watch?v=5Kmx44QlnOE&t

Capítulo 13. Bonos públicos https://www.youtube.com/watch?v=Y7fYjkr3H7g&t

Capítulo 14. Sector exterior https://www.youtube.com/watch?v=6D7__78zM3g&t

Capítulo 15. Finanza Funcional https://www.youtube.com/watch?v=YW7kch2Vn0k&t

Capítulo 16. Inflación https://www.youtube.com/watch?v=z5hwcIDFZVY&t

Capítulo 17. Hiperinflación https://www.youtube.com/watch?v=73__qGUTnFk&t

Capítulo 18. Trabajo Garantizado https://www.youtube.com/watch?v=kVspWXu0CfY

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